Con la llegada del buen tiempo, los niños disfrutarán al máximo de los parques infantiles y de los juegos al aire libre. Mientras se divierten, harán ejercicio y mejorarán sus habilidades y aptitudes sociales.

La llegada del buen tiempo abre nuevas posibilidades de diversión para los más pequeños de la casa. Jugar al aire libre es una estupenda actividad que además de hacer pasar un buen rato a los niños, estimula sus sentidos, les permite desarrollar mejor sus habilidades físicas y conocer a otros niños.

Se pueden hacer innumerables juegos al aire libre que irán variando según la edad de los niños.

  •  Menos de 12 meses: aún no sabrá andar y será demasiado pequeño para jugar con otros niños mayores que él. En esta etapa podremos llevarle al parque simplemente a tomar el aire y pasear o podemos dejarle en una zona segura para que juegue con sus juguetes y observe todo lo que le rodea.
  •  Entre 1 y 2 años: el niño ya tendrá más movilidad y podremos subirle a los columpios, siempre y cuando sean acordes a su edad. Cada vez hay más parques infantiles con columpios con respaldo y sistema de sujeción y toboganes más seguros. Las zonas para jugar con la arena también le gustarán mucho y podrá hacer pequeños castillos o diferentes formas con moldes especiales para arena.

El parque, aparte de ser un sitio divertido, estimula la motricidad y favorece el sentido del tacto, el oído o la visión. También se pueden llevar juguetes y dejarle en el suelo del parque con una manta, las actividades serán las mismas que si estuviera en casa pero podrá disfrutar del aire y del buen tiempo y tendrá posibilidad de conocer a más niños de su edad. A los dos años aún les cuesta compartir los juguetes pero poco a poco conseguiremos que lo haga.

Es importante vigilar al pequeño en todo momento para evitar cualquier tipo de accidente, algunos parques no están tan cuidados como deberían y podemos encontrar cristales o colillas.

  •  A partir de los 3 años: ya podrá andar, correr y trepar y por tanto se ampliarán las opciones de juegos al aire libre. La pelota, los columpios, las carreras de obstáculos, el pilla-pilla o los juegos con pistolas de agua en verano serán muy divertidos, fomentarán sus relaciones con otros niños y reforzarán sus habilidades motrices.