Las expectativas, miedos y anticipación comunes durante el embarazo pueden traducirse en una sensación de inquietud que podemos gestionar y controlar a través de diferentes vías.

La sensación de inquietud y de anticiparse a posibles daños o situaciones negativas es bastante común entre la población en general. Puede tratarse de una sensación puntual vivida en un momento de tensión o de algo más o menos recurrente. En cualquier caso, la ansiedad trae consigo unos síntomas como una sensación de intranquilidad y tensión corporal que conviene vigilar durante el embarazo.

Una forma directa de aliviar la sensación de ansiedad suele ser tan simple como compartir lo que te preocupa. Verbalizar algo que te provoca inquietud y compartirlo con tu pareja, amigos o familiares suele ayudar a aliviar la carga. Guardar pensamientos o sensaciones negativas dentro de nosotros no hace más que empeorarlas; mientras que compartirlas puede aportar algo de perspectiva.

También podemos controlar nuestra ansiedad desde el punto de vista corporal. Ejercicios de respiración y enfocados a relajar los músculos como yoga o pilates te ayudarán a conseguir un estado de relajación física y mental que te permitirá pensar con mayor claridad y gestionar las sensaciones negativas que puedas sentir. Otros ejercicios como la natación o caminar, practicados de forma regular, también tendrán un positivo impacto.

Tampoco tengas miedo a reducir tu carga de responsabilidades si te ves algo sobrepasada, o a pedir ayuda. En este sentido, los Grupos de Apoyo son muy positivos para compartir consejos, preocupaciones y sentirte identificada con un grupo de personas que están pasando o han pasado por tu misma situación. Si sientes que el nivel de estrés es inusual y te dificulta el día a día, habla con tu médico para poder contemplar alguna otra forma de aliviar esa intranquilidad que experimentas.