Las papillas de cereales sin gluten son uno de los primeros alimentos que se introducen en la dieta de un bebé alrededor de los 4-6 meses de edad. Al cabo de poco tiempo llegarán los cereales con gluten, papillas que en muchos casos se toman como merienda o cena. Con el paso de los meses, la diversidad de alimentos introducidos en la alimentación del bebé será cada vez mayor, hecho ante el que nos preguntaremos ¿hasta qué edad se les debe dar de cenar esta papilla?

La alimentación complementaria se suele iniciar en torno a los 6 meses de edad, cuando el sistema digestivo del pequeño ha madurado y la lactancia (materna, a base de leches infantiles o mixta) ya no es suficiente para cubrir sus necesidades nutricionales. En ese momento, lo primero que el pediatra recomendará serán la fruta o los cereales sin gluten, que al principio se suelen dar mezclados con la leche en el biberón en la cantidad de 2 o 3 cucharadas, y cuya concentración se irá incrementando hasta darlas en plato.

Más adelante, hacia los 7-8 meses, se introducen los cereales con gluten, generalmente en papilla más espesa. Durante unos meses, esta papilla de cereales constituirá la merienda o la cena del niño, alternándose con purés de verduras con carne y posteriormente con pescado. Pero, ¿cuál es el mejor momento para sustituir esta papilla por otro tipo de platos más parecidos a la cena de un adulto?

Más tarde, a partir de los 10 meses el niño debe empezar a comer alimentos semisólidos blanditos como jamón cocido, fruta en pequeños trozos, etc., aunque los siga combinando con papillas y purés ya que no le será fácil comerlos y por si solos no serán alimentación suficiente para él. Desde ese momento se irá introduciendo gradualmente la comida sólida en su dieta hasta que a los 2 años coma prácticamente igual que un adulto.

En cuanto a las cenas, si bien es muy cómodo darle una papilla de cereales, en torno a los 18 meses es frecuente empezar a sustituir los socorridos purés por alimentos a trocitos, por lo menos de segundo plato, y darle cada vez más importancia a platos como la tortilla francesa, el jamón cocido, la carne o el pescado, seguidos de un postre.

De forma gradual, sus cenas se irán pareciendo cada vez más a las del resto de la familia, y los purés los tomará únicamente cuando los toméis vosotros.

¿Y en qué lugar quedan entonces las papillas de cereales? Pues todavía resultan un alimento de gran importancia en la alimentación de los niños de corta edad y los preescolares: presentan un delicioso aroma y sabor, una textura suave y cremosa, una excelente tolerancia, y al niño le encantan. Por esta razón, muchos profesionales los recomiendan para aumentar el aporte de nutrientes del vaso de leche antes de ir a dormir, y para el biberón o vaso de leche de primera hora de la mañana, por lo que representan una excelente alternativa a cualquier edad.

Existe una amplia variedad de papillas de cereales dependiendo de su composición. En nuestro caso concreto, te ofrecemos 5 gamas diferentes de papillas Blevit que puedes conocer a través de nuestra página web www.blevit.es