Ha llegado la época del año que disponemos de más frutas: nísperos, cerezas, albaricoques, ciruelas, melocotón, sandía y melón son algunas de las frutas de verano que permiten disfrutar de una gran variedad de sabores, aún más para los niños que están en el mejor momento de su vida para descubrir nuevos alimentos y adquirir hábitos alimentarios saludables.

La fruta fresca es muy nutritiva y contiene pocas calorías. Además ayuda a hidratarnos por su alto contenido en agua y es ideal cuando llega el calor, que apenas nos apetece comer. Aporta vitamina C, buena para la síntesis de colágeno y la función inmune, betacarotenos que en nuestro organismo se transforman en vitamina A, esenciales para la visión, piel y mucosas, y minerales como el potasio, el magnesio y el fósforo.

Los nísperos son la primera fruta de verano que tenemos después de las fresas y fresones. Tienen, como muchas frutas de color anaranjado, betacarotenos que les confieren propiedades antioxidantes. Su sabor es ligeramente ácido, por eso debemos elegir los más maduros y con la carne bien coloreada.

Los albaricoques son también muy ricos en betacarotenos, el color rosado de la piel es indicador del dulzor de la fruta. Combinan bien con otras frutas en la preparación de batidos y macedonia.

Las cerezas son una fruta muy jugosa, dulce y de sabor intenso que gusta mucho a los niños. Por su tamaño es fácil de comer e incluso, ¡de jugar con ella! También contiene antioxidantes, en forma de polifenoles, y fibra.

Las ciruelas tienen mucha agua y apenas calorías. Son ricas en pectina, un tipo de fibra soluble muy buena para solucionar problemas de estreñimiento y también para regular el tránsito intestinal en caso de diarrea. Frescas son exquisitas para los niños, que prefieren los sabores dulces.

El melocotón es una fruta muy saludable que presenta diferentes variedades, entre ellas la nectarina. Lo mejor es comerlo fresco, ya que el melocotón en almíbar es un tipo de conserva con mucho azúcar.

Sandía y melón son frutas que contienen gran cantidad de agua, muy refrescantes para los días calurosos de verano y para comer a cualquier hora.