Casi el 80% de los bebés padece fimosis antes de los 6 meses, es decir, la abertura del prepucio es más estrecha de lo que debería, lo que impide su retracción y la exposición del glande. Esta es una situación normal que suele desaparecer sola en torno a los 3 años. Si no fuera así, hay que consultar con el pediatra las medidas a tomar.

Al nacer, todos los bebés tienen la abertura del prepucio muy estrecha, pero generalmente se va abriendo con el paso de los meses hasta los 2 o 3 años y, si se baja la piel del prepucio, se puede ver el glande. A este tipo de fimosis se le llama fisiológica y no produce molestias. Si tienes un chico verás cómo en las revisiones del pediatra una de las cosas que hacen es comprobar que el prepucio va lentamente abriéndose. De hecho, lo normal es que el médico te recomiende que, después del baño, bajes ligeramente y con mucho cuidado un poco la piel para ir ayudando a que se abra la abertura. Este proceso siempre debes hacerlo muy suavemente.

Sin embargo, si a partir de los 3 años tu niño sigue teniendo fimosis habrá que tomar medidas. El pediatra será el que te indique qué hacer ya que la fimosis puede traer consigo ciertas molestias:

- Impide la correcta higiene del glande, lo que puede provocar la acumulación de esmegma (una secreción fisiológica) que puede causar una infección conocida como balanitis. - Puede dificultar la micción y volverla dolorosa, lo que podría dar lugar en algunos casos aislados a una infección de orina.

¿Cómo se trata?

El pediatra decidirá qué hacer según el estado del niño y las molestias que vaya ocasionando la fimosis. Puede recetarle pomadas con corticoides que suelen ser eficaces en muchos 100% de los casos. Si con este tratamiento no fuera suficiente, sería necesario recurrir a la cirugía y realizar una pequeña incisión bien mediante un proceso llamado circuncisión o bien mediante una prepucioplastia. En el primer caso se quita la parte necesaria de piel del prepucio para que el glande quede al descubierto; en el segundo caso se realiza una pequeña incisión transversal al anillo del prepucio para aumentar su amplitud.