La fiebre es un indicativo de que el organismo está sufriendo alguna enfermedad. Por lo tanto, no es una enfermedad en sí, sino el síntoma que acompaña a muchas de ellas y que nos alerta de que algo va mal. ¿Sabes cuál es la temperatura a partir de la cual se considera que un bebé tiene fiebre?

Se considera que un bebé presenta fiebre cuando su temperatura, tomada por vía rectal, es mayor de 38 ºC. Como decíamos, la fiebre es un aviso de enfermedad, generalmente de una infección, por lo que siempre que el pequeño presente fiebre se debe acudir al médico para que diagnostique la causa y prescriba el mejor tratamiento.

¿Qué hacer hasta ir al médico?

Si tu hijo tiene más de 12 meses y tiene fiebre muy alta, por encima de 39 ºC, debes acudir a Urgencias; igualmente si tiene más de 38 ºC y es menor de esa edad. Si la fiebre no es muy alta y su estado general no es malo ni tiene otros síntomas preocupantes puedes acudir a su consulta del pediatra habitual y, mientras, seguir estos consejos para bajarle la fiebre:

- No le abrigues en exceso. - Mantén su habitación fresca y ventilada para que no se acumulen los virus. (Pero nunca ventiles con el niño en ella, claro.) - Puedes darle un baño de agua tibia. - Si suda mucho, asegúrate de que está bien hidratado. Si aún está con lactancia materna exclusiva, ofrécele más a menudo el pecho. - Si el médico te lo receta, dale antitérmicos. - ¿Cómo tomarle la temperatura?

Hay que tener en cuenta lo primero que los lactantes suelen tener la temperatura más alta que los adultos, aunque no siempre es así. Según los expertos la temperatura más fiable es la que se toma por vía rectal.

Para ver si tiene fiebre o no puedes usar un termómetro digital. Busca uno fiable y rápido ya que los niños no suelen estar mucho tiempo quietos. Si tiene más de 38 ºC por vía rectal, 37,5 ºC por vía oral o 37,2 ºC por vía axilar, tiene fiebre.

Otros signos de alarma

Aparte de una fiebre elevada, debes acudir a Urgencias si el niño presenta también estos otros síntomas:

- Convulsiones febriles - Mareos y vómitos - Hinchazón de fontanelas - Rigidez de cuello