¿Cómo conservar la leche materna una vez extraída? El esfuerzo y la dedicación que comporta la extracción de la leche hacen que sea de extrema importancia una correcta conservación de la misma, ya que hay que intentar mantener al máximo el valor nutricional de la misma y sus características higiénicas.

Uno de los factores más importantes es la temperatura ya que dependiendo de la misma la leche se podrá conservar más o menos tiempo antes de su utilización.

Siempre que las cantidades previamente extraídas se hayan mantenido a una temperatura entre 0 y 15 grados, en un mismo envase se puede reunir la leche recién extraída durante un periodo máximo de 24 horas, siguiendo las recomendaciones de almacenamiento de acuerdo con la fecha y hora de la primera extracción.

La leche fresca puede juntarse con la leche congelada, siempre y cuando la primera haya sido enfriada por lo menos una media hora en la nevera, y sea menos cantidad que la leche congelada, de modo que, al mezclarse, la leche fresca no derrita la capa superior de la leche congelada.

Respecto al almacenamiento, la leche materna tiene propiedades antibacterianas que permiten su almacenamiento por periodos prolongados de tiempo, en determinadas condiciones:

  • Calostro: a temperatura ambiente 27-32 ºC: 12 horas.
  • Leche madura: A temperatura ambiente 15ºC: 24 horas, 19-22 ºC: 10 horas, 25 ºC: 4 a 6 horas o 30 a 38ªC: 4 horas. Refrigerada (en nevera) entre 0 y 4 ºC: 8 días. Congelada: En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas. En un congelador que es parte de la nevera pero con puertas separadas (tipo combi): 3-4 meses (porque la temperatura varía cuando la puerta se abre con cierta frecuencia). En un congelador separado, tipo comercial, con temperatura constante de (-19 ºC): 6 meses o más.

Se recomienda siempre que sea posible, descongelar despacio en el refrigerador, y posteriormente atemperar fuera del mismo. La leche también se puede descongelar bajo el chorro de agua fría primero y gradualmente ir aumentando el calor del agua del grifo hasta que esté caliente. Es aconsejable agitar antes de probar la temperatura. También se puede calentar sumergiendo el recipiente en otro con agua caliente pero no se recomienda calentarla directamente o en microondas ni dejarla hervir. La leche descongelada se puede guardar en nevera 24 horas o a temperatura ambiente 4 horas, y no se recomienda volverla a congelar y lo más recomendable es desecha la leche que sobra de la toma.