Es muy importante que todo el material utilizado para preparar los biberones haya sido limpiado y esterilizado antes de usarlo. Eso permite eliminar microorganismos que los adultos toleran pero que en el caso de los bebés, más inmaduros, les podrían llegar a afectar. Hay diferentes métodos para esterilizar los biberones, pero antes que nada hay que lavar bien biberón y tetinas.

El primer paso es lavarse las manos con agua y jabón y secarlas con un paño limpio.

A continuación lavar con agua jabonosa caliente todos los utensilios. Usa un cepillo limpio especial para biberones y tetinas para frotar el interior y exterior, asegurándote de eliminar todos los restos de la toma anterior. Aclara bien con agua limpia y ya puedes esterilizar.

Los métodos de esterilización son fundamentalmente dos: en caliente mediante ebullición o vapor, y en frío usando sustancias químicas desinfectantes.

Esterilización mediante ebullición

Coloca todo el material una vez limpio en un cazo sumergido con agua sin que queden burbujas de aire en su interior. Cubre con una tapadera y lleva a ebullición durante 10-15 minutos. ¡Vigila que el agua no se evapore por completo!

Esterilización mediante vapor

Utiliza un esterilizador eléctrico para transformar el agua en vapor y sigue las instrucciones del fabricante. Coloca biberones, roscas y tetinas en la cesta y el agua en el recipiente. Tapa y enchufa el aparato el tiempo recomendado. Encontrarás también esterilizadores a vapor especiales para el microondas. En tal caso el agua se calienta menos tiempo porque rápidamente se transforma en vapor.

Esterilización en frío

Introduce en el recipiente el biberón y sus accesorios y añade agua hasta el nivel indicado. Procura sumergir completamente los objetos y que salga todo el aire de su interior. Añade las pastillas o líquido desinfectante. El tiempo necesario para la esterilización con el método frío es superior a los anteriores, de media hora a una hora. En el momento de su utilización, extrae los objetos del agua con unas pinzas adecuadas y úsalos sin enjuagar.

Recuerda lavarte las manos con agua y jabón antes de coger el material del esterilizador o el recipiente en el que ha hervido. Lo más indicado es extraerlo justo antes de utilizarlo. Si el material se extrae y no se utiliza de inmediato, habrá que cubrirlo y guardarlo en un lugar limpio. Los biberones deben ensamblarse por completo para que mantengan unas condiciones higiénicas adecuadas.