La escarlatina puede parecer una enfermedad del pasado, de ella tenemos una imagen desastrosa y fatal. Sin embargo, aunque no es muy frecuente, sigue habiendo casos esporádicos en nuestros días. Pero podemos estar tranquilos ya que actualmente, disponemos de fármacos como los antibióticos y antipiréticos que nos ayudan a controlar la enfermedad y mejorar los síntomas.

 

¿Qué es la escarlatina?

Es una infección en la garganta que da también enrojecimiento o sarpullido en la piel debida a una bacteria, un estreptococo del grupo A, muy frecuente. Una vez en la garganta, el estreptococo produce un compuesto que se distribuye por el cuerpo y es el responsable de la fiebre y los sarpullidos, a la vez que el organismo desarrolla defensas contra esta toxina.  Desde que el contacto con el microbio hasta que aparecen los síntomas acostumbran a pasar entre dos y cinco días, que es el período de incubación.  Es más frecuente el contagio de escarlatina en invierno y primavera.

 

¿Se puede evitar?

El microbio viaja de persona a persona a través de gotitas de saliva y en alguna ocasión a través de objetos como bolis, cucharas, cepillos de dientes. Es difícil que los niños no se pongan todo lo que encuentran en la boca, por eso es más difícil de prevenir.

Solo desarrollan la escarlatina aquellas personas que no la han pasado antes, así que es más frecuente en niños, especialmente entre dos y diez años,.

 

¿Qué signos pueden hacerte sospechar que tiene escarlatina?

El primer síntoma que suele aparecer es fiebre, normalmente alta, y que aparece de repente.

Un día o dos más tarde aparece un sarpullido, primero en el cuello que luego se extiende a la cara, abdomen y extremidades. Es muy típico de la escarlatina que en la zona alrededor de la boca no aparezca esta erupción y quede pálida, mientras que en los pliegues de la piel (axilas, codos…) la erupción es más intensa.

Conforme va curándose, la piel se descama, empezando también por la zona del cuello.

 

¿Qué hacer?

Si sospechas que tu hijo tiene la escarlatina, en primer lugar, pide cita con tu pediatra para que confirme el diagnóstico. 

  • Probablemente le mandará antibiótico, es muy importante que el niño cumpla el tratamiento completo, todos los días hasta el final, aunque te parezca que ya mejora y que no es necesario.
  • No debe asistir al colegio ni estar con otros niños, porque, aunque haya empezado a tomar el antibiótico, durante las primeras 24 horas aproximadamente puede contagiar a otros niños o adultos.
  • Procura que beba a menudo (leche, zumos, agua…) aunque le duela al tragar, necesita tomar líquidos que le ayuden a baja la fiebre.

 

¿Cuándo podrá volver al colegio?

Debes esperar a que desaparezca la fiebre, y como mínimo 24 horas tras haber empezado a tomar el antibiótico. Recuerda que una manera de evitar el contagio es lavarse las manos a menudo.

Normalmente, la escarlatina no es motivo de urgencia, pero en caso de que por algún motivo te genere duda o alarma, no dudes en acudir a urgencias.

 

 

Fuentes:

Casado Juan. El gran libro de la pediatría. La guía básica con las soluciones a todos los problemas de salud infantil. Barcelona: Planeta; 2010

Asociación Española de Pediatría: En familia. Disponible en:  http://enfamilia.aeped.es/temas-salud/escarlatina