Los cambios hormonales del embarazo, junto a la presión del útero sobre el estómago, hacen que las digestiones sean más lentas, lo que provoca un aumento de las flatulencias.

 

¿Por qué se tienen más gases en el embarazo?

Los gases se producen durante la digestión ya que, al tragar aire mientras comemos, parte de ese aire se queda en el estómago y se libera mediante eructos. Además, las bacterias del intestino encargadas de descomponer la comida, hinchan el estómago, produciendo una serie de gases que se expulsan mediante las flatulencias.

Este proceso, que le ocurre a todo el mundo al comer, se vuelve más habitual en el embarazo debido a los niveles más altos de la hormona progesterona, que relaja los tejidos musculares del cuerpo, haciendo que las digestiones sean más lentas y pesadas, lo que provoca más gases.

Además, la presión del útero sobre el aparato digestivo incrementa este proceso, causando aún más eructos y flatulencias y, en algunos casos, dolor abdominal a causa de los gases acumulados.

 

¿Cómo evitar los gases?

Aunque quizá no puedas eliminarlos totalmente de tu vida, sí que puedes hacer que sean menos habituales y dolorosos siguiendo estas pautas de alimentación:

- Espera al menos 20 minutos después de las comidas antes de tumbarte para favorecer la digestión.

- Come siempre bien sentada y mastica despacio.

- Reduce el consumo de alimentos flatulentos como la coliflor, el brócoli, las legumbres…

- Evita las bebidas gaseosas.

- Las grasas y las frituras también dificultan las digestiones.

- No bebas mucha agua al comer, mejor entre comidas.

- Haz ejercicio regular.

- Para los dolores de gases, puedes tomar una infusión de tila o hinojo después de las comidas.

 

 

Fuente:

- “Los Consejos de tu Matrona”, Guía elaborada por la Asociación Española de Matronas: http://www.aesmatronas.com/descargas/consejos_de_tu_matrona.pdf.