Los piojos son unos parásitos que se contagian de forma muy rápida y que causan un intenso picor en el cuero cabelludo o la zona en la que estén alojados. La buena noticia es que es relativamente fácil eliminarlos y prevenir su aparición siguiendo unas sencillas recomendaciones

Los piojos son unos insectos que miden entre 2 y 4 mm que se reproducen muy rápidamente. Son succionadores y homófagos, lo que significa que se alimentan de la sangre de los organismos en los que viven, por lo que se les considera parásitos. Habitan en lugares con pelo, por lo que en los humanos el sitio donde se les puede encontrar es el cabello.

La pediculosis, es decir, la infestación de piojos, provoca la aparición de ronchas en el cuero cabelludo y un picor intenso causado por la irritación que causa la saliva depositada por el insecto en la herida de la picadura. El picor es tan fuerte que es imposible no rascarse, lo que puede producir nuevas heridas en la piel que se pueden infectar.

Los piojos ni saltan ni vuelan, pero se propagan muy rápidamente, sobre todo entre los niños que suelen compartir peines, gorros, juegan con las cabezas muy juntas… Así, es normal, sobre todo al empezar la temporada escolar y en primavera, que haya avisos de piojos en los colegios. Es algo habitual para lo que conviene estar preparado.

¿Cómo se trata?

En las farmacias existen multitud de productos antipiojos. Suelen consistir en un champú o loción y una lendrera (un peine especial para quitar las liendres o huevos de los piojos) que hay que usar los días que marque el prospecto.

Además, conviene adoptar una serie de medidas para acabar totalmente con la infestación, como lavar toda la ropa de cama, toallas o bufandas y gorros del niño a más de 55 ºC para acabar con los piojos y liendres que pueda haber en ellos. También los juguetes, peines u otros artículos a los que puedan haber llegado los piojos. Hay que extremar la higiene de la casa hasta que la plaga se dé por terminada.

Consejos para prevenir los piojos

Como contagiarse de piojos es algo bastante habitual en los años escolares, siempre es mejor prevenir que curar. Así, puedes seguir estos sencillos consejos para evitar que tu hijo coja piojos:

  • Usar un champú repelente que evita la infestación de los piojos.
  • Explicar al niño que no debe compartir con otros sus peines, gorros, bufandas, jerséis o toallas.
  • El pelo corto o recogido evita, en parte, los contagios.
  • Revisa periódicamente la cabeza de tu hijo para descubrir los piojos lo antes posible.