En un artículo anterior, hablamos  del reflujo gastro-esofágico y los síntomas que síntomas  podía tener.

En este segundo post dedicado al mismo tema, comentaremos  medidas sencillas que se pueden llevar a cabo a nivel doméstico para reducir el número e intensidad de las regurgitaciones, teniendo siempre en cuenta que ante cualquier duda la persona que mejor resolverá nuestras dudas será el pediatra.

¿Qué podemos hacer para evitar que un bebé regurgite o como mínimo para reducir las regurgitaciones?

De entrada, tomar unas medidas lógicas como serían:

  • No acostar al niño inmediatamente después de comer.
  • No jugar o balancearlo con movimientos bruscos tras la comida.
  • No ponerle ropita apretada que le oprima el estómago.
  • Ayudarle a que eche el “eructito” y así disminuya la presión intrabdominal
  • Incluso puede ser que tengamos que tomar medidas posturales, como es el caso de colocar una pequeña cuña bajo el colchón que le permita dormir levemente inclinado.

Es decir, todas aquellas acciones que tienden a dificultar el paso del contenido del estómago hacía el esófago.

Otro  tema importante a conocer es que, a veces, aunque prácticamente los bebés no echen leche o solo echen una pequeña cantidad, puede ser que tengan reflujo y la leche únicamente llegue al esófago.

Estas regurgitaciones, debido a que han estado en contacto con los ácidos del estómago, suelen ser bastante ácidas. La complicación es que las paredes del esófago no tienen protección contra esta acidez, por lo que el contacto repetido con las regurgitaciones puede llegar a causar pequeñas molestias e incluso lesiones. Por tanto, hay que estar atentos a cualquier síntoma que nos haga sospechar que puede darse un RGE y si son evidentes o se tienen dudas, consultar con el pediatra.

Si con medidas sencillas el RGE no mejora, en el caso de que el bebé ya haya empezar a tomar biberón, el pediatra puede aconsejar alimentarlo con una fórmula  AR (también llamada Antireflujo). Estas fórmulas incluyen en su composición un espesante que permite aumentar la densidad de la leche, y por tanto ayudan a que se mantengan mejor en el estómago, dificultando su paso hacia el esófago.

Si este es tu caso, consulta a tu pediatra.

En Laboratorios  Ordesa, contamos para estos casos dentro de nuestras leches Blemil con una gama de fórmulas AR que utilizan como espesante la harina de semilla de algarrobo, ingrediente de origen natural de gran utilidad para ayudar a reducir la cantidad y la frecuencia de las regurgitaciones.