Además de en los niños de mayor edad y en los adultos, también en la alimentación de los bebés es recomendable realizar alguna modificación en caso de que tengan diarrea. Y precisamente en este grupo de población, al tener una dieta no demasiado variada ya que faltan muchos alimentos por introducir, hay que tener un especial cuidado en que no se produzcan carencias y se aporten todos los nutrientes que el lactante necesita.En el caso de los lactantes se recomienda consultar con el pediatra antes de realizar ninguna modificación importante en su alimentación. En los alimentados al pecho, la recomendación general es mantener la lactancia materna. En aquellos casos en los que se sospeche una posible deshidratación, se intentará corregir mediante la utilización de soluciones de rehidratación oral especialmente adaptadas a la edad del niño o del lactante en el que se vayan a utilizar, y al grado de deshidratación observado.

En los alimentados con leches infantiles, en la mayor parte de circunstancias se mantiene la leche de inicio o de continuación con la cual se alimenta al lactante, y únicamente se reserva el uso de fórmulas sin lactosa para aquellos casos en que las diarreas sean prolongadas o de repetición. La utilización de fórmulas sin lactosa siempre tiene que establecerla el pediatra u otro profesional sanitario que realice el seguimiento del bebé, y su uso se suele prolongar durante un período aproximado de 15 días, hasta que el intestino se regenere y recupere su correcta funcionalidad.

En el caso de los bebés que ya han introducido la alimentación complementaria, esta deberá ser casi normal e iniciarla lo más pronto posible (el ayuno absoluto solo es beneficioso en casos severos y no debe durar más de 24 horas). En las diarreas leves los líquidos recomendados son el agua mineral y bebidas gaseosas blancas, caldos caseros, agua de arroz.

En el caso del arroz, una posibilidad es utilizar cremas de arroz infantiles, adaptadas al grado de desarrollo digestivo de los bebés y enriquecidas con los minerales y vitaminas que se necesitan en esta etapa de la vida, que se pueden preparar tanto en biberón como en plato. El arroz aporta la energía que el bebé necesita y presenta una buena tolerancia y digestibilidad. Además, favorece que disminuya el número de deposiciones y aumente su consistencia. Las cremas de arroz también pueden incluir en su composición zanahoria, alimento rico en sodio y potasio que compensa parte de los minerales perdidos durante los procesos diarreicos.

En el caso de Laboratorios Ordesa, para este tipo de circunstancias contamos con 2 productos a base de crema de arroz, Blevit RizCrem y Blevit Zanasec, que pueden serte de utilidad.