Los niños y niñas tienen rasgos físicos y psíquicos diferentes desde el momento del nacimiento, pero desde casa se debe procurar una educación igualitaria y en valores que haga hincapié en el fomento de sus habilidades. Los niños y niñas son diferentes desde su nacimiento, tanto física como psíquicamente. Pero aparte de las diferencias innatas que hay entre ellos, son un reflejo del aprendizaje adquirido por los padres que guía la educación en casa. Por tanto, los niños y las niñas presentan diferencias innatas y otras aprendidas.

Las principales diferencias que los bebés pueden presentar psíquicas y físicas tras el nacimiento:

  •  Las niñas suelen desarrollar antes la capacidad del habla porque las áreas del hemisferio izquierdo de su cerebro, encargadas de esto, nacen más desarrollado que en los chicos.
  • Los niños son más activos y precoces en el desarrollo motor. Suelen tener más habilidad a la hora de correr, saltar o lanzar cosas.
  • Los dos hemisferios del cerebro femenino se conectan antes que el de los niños y por esto pueden tener mejores habilidades lectoras.
  • Las niñas tienden a ser más tranquilas y se mueven menos, muestran preferencia por las actividades de precisión y manipulación. Son precoces en el desarrollo de la motricidad fina.
  • Físicamente, los niños suelen nacer dos centímetros más altos y con unos 200 gramos más de peso.
  • Desde el primer momento los niños tienen una mejor visualización espacial.
  •  Los niños tienden a ser más sociables y en el colegio se juntan en grupos grandes mientras que las niñas prefieren reunirse con 2 o 3 chicas solamente.

En cualquier caso, y a pesar de las posibles diferencias que se produzcan durante los primeros meses de su desarrollo, la educación en casa debe ser la misma tanto para niños como para niñas respetando sus gustos y preferencias y olvidando todo tipo de estereotipos. La educación en valores que abogue por la igualdad entre chicos y chicas es fundamental que se haga desde casa, la imitación de los modelos de referencia puede ser más influyente que los propios genes.

Los juguetes se deben comprar sin prejuicios y siguiendo las preferencias del niño o niña y hay que fomentar que se relacionen con pequeños de ambos sexos. La educación debe ser igualitaria, igual que el fomento de sus habilidades pero dependiendo de si es niño o niña podemos hacer hincapié en:

  •  En el caso de los chicos hay que fomentar la habilidad del lenguaje y la motricidad fina mientras se alterna con jugar al aire libre.
  • En el caso de las niñas, hay que animarlas a moverse y jugar al aire libre para facilitar su desarrollo motor y su sociabilidad, intercalado con las actividades que más le gusten.