En algún momento comprendido entre los 2 y los 12 meses (o incluso más tarde) los dientes de tu bebe empezaran a asomar. Aunque cada niño reacciona de forma diferente al dolor, uno de los síntomas más comunes en esta etapa es la inflamación de encías, que hace que muchas veces se niegue a comer. Si es tu caso, tranquila, tú puedes hacer que este proceso sea más llevadero.

Los primeros piquitos y los premolares son los que peor se lo hacen pasar al niño: cuando la comida le roza la encía siente dolor, se niega a comer, pero el hambre solo aumenta su irritación. Un círculo vicioso que se prolonga durante aproximadamente una semana (los cuatro días anteriores a la erupción del diente y los tres siguientes). Ficha nuestros consejos para hacer esos días más llevaderos:

• El frío le calma porque tiene efecto antiinflamatorio y vasoconstrictor. Cuanto más fresquita esté su comida mejor la tolerará. Yogures y purés le resultarán más apetecibles, pero también puedes darle un trozo de plátano o ciruela muy frío en una malla antiahogo. Ojo con los congelados, el exceso de frío puede dañar sus delicadas encías.

• Mascar también le ofrece un gran alivio: recurre a alimentos duros como pepino o zanahoria. También son útiles las galletas de dentición, que puedes comprar o preparar tu misma (1 taza de avena, 1 de harina, 1 de puré de manzana, canela y agua).

• Asegúrate de que está siempre bien hidratado.

• Después de comer límpiale las encías con una gasa húmeda realizando un suave masaje gingival.