Las altas temperaturas o una simple diarrea pueden hacer que tu bebé se deshidrate en apenas unas horas. A continuación, te contamos en qué consiste la deshidratación, cómo identificar sus signos en bebés y cómo prevenirla.

 

¿Qué es la deshidratación?

Un cuerpo se deshidrata cuando pierde una cantidad excesiva de líquido. Por lo general, el organismo es capaz de regular con precisión el líquido que entra y sale a través de la bebida y la comida que ingiere, pero en algunas ocasiones puede producirse una pérdida mayor que lo desestabiliza.

 

¿En qué situaciones podría deshidratarse un bebé?

Te detallamos en qué circunstancias hay más probabilidad de que tu bebé pueda sufrir una deshidratación:

  • Altas temperaturas. Es lo que se conoce como golpe de calor, y se da cuando el bebé pasa demasiado tiempo expuesto al sol y/o a elevadas temperaturas. También pueden deshidratarse si permanecen mucho tiempo a altas temperaturas en un espacio cerrado sin ventilación, como un coche.
  • Cuando no come ni bebe. Esto suele ocurrir cuando existe alguna molestia o enfermedad latente en el niño que le hace estar más inapetente. Es común en cuadros de gastroenteritis o infecciones de orina.
  • Diarrea. Cuanto más pequeños son los bebés, más posibilidades hay de que se produzca la deshidratación por diarrea. Al estar continuamente perdiendo líquido por las múltiples deposiciones, el intestino no es capaz de absorber la cantidad que necesita y se deshidrata.
  • Vómitos. Si el pequeño vomita con mucha frecuencia, podría deshidratarse en tan solo 24 horas, incluso ingiriendo bebida y comida, ya que, al vomitar de nuevo, el organismo no ha tenido tiempo de rehidratarse.

 

Niño jugando en la playa bajo el sol de espaldas

 

¿Cómo puedo saber si mi bebé está deshidratado?

Estos son los signos que te pueden ayudar a identificar si tu bebé está sufriendo los efectos de la deshidratación:

  • Irritabilidad inicial. Al principio los bebés pueden mostrarse especialmente incómodos e irritables.
  • Decaimiento. Si la deshidratación va a más, el bebé puede pasar a mostrarse decaído y algo somnoliento, sin mostrar ganas de jugar o interactuar.
  • Ojeras y palidez. La piel se torna pálida, las ojeras se oscurecen y se marcan, y se percibe seca y fría.
  • Boca seca y ausencia de lágrimas. Los ojos se le secan, y si llora, lo hace sin lágrimas. La boca se reseca por la ausencia de saliva.
  • Febrícula. En el caso de bebés muy pequeños, al tener menos capacidad para regular la temperatura, pueden experimentar una leve subida al deshidratarse.
  • Fontanela hundida. En el caso de que el bebé todavía la tenga abierta.
  • Orina con menos frecuencia. Puede que en el cambio de pañal compruebes que no ha hecho tanto pis como de costumbre.

Es importante que si detectas signos de deshidratación en tu bebé, acudas al pediatra lo antes posible para que pueda examinarle y darte las pautas para que lleves a cabo una rehidratación.

 

Bebé bajo una sombrilla en la playa

 

¿Cómo puedo evitar que mi bebé se deshidrate por un golpe de calor?

Teniendo en cuenta estas sencillas pautas, podrás prevenir la deshidratación de tu bebé:

  • Evita estar con tu bebé en la playa en las horas centrales del día (entre las 12:00 y las 17:00) y no le expongas al sol por periodos prolongados de tiempo. Bajo ningún concepto, le dejes en lugares en los que pueda darse el efecto invernadero.
  • Ponle gorrito y protégelo con una sombrilla para que el sol no le dé directamente.
  • Ofrécele continuamente agua para que se hidrate, así como alimentos ricos en líquidos, como las verduras y la fruta. Si el bebé es menor de 6 meses, lo único que necesita es mucha leche si hace mucho calor. Si haces lactancia materna, recuerda hidratarte mucho tú también y no permanecer al sol demasiado tiempo.
  • Ponle ropa cómoda, ligera y transpirable.
  • Combina los momentos de juego en la playa y más actividad física, con momentos para refrescarse y descansar bajo la sombrilla.

La mejor forma de proteger a tu bebé es teniendo toda la información necesaria para evitar situaciones y riesgos que no es necesario correr, por eso esperamos que este post sobre la deshidratación en bebés y cómo detectarla y prevenirla, te sea de gran ayuda este verano.

 

 

Fuentes:

KidsHealth from Nemours. (2017). Deshidratación. Recuperado de https://kidshealth.org/es/parents/dehydration-esp.html

Garrido García, Jesús. (2014). Deshidratación en niños. Mi pediatra Online. Recuperado de https://www.mipediatraonline.com/deshidratacion-en-ninos/