Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Desarrollo del niño de tres años

Desarrollo del niño de tres años

Tras la etapa de los “terribles dos años” llega la de la imaginación desbordante y los amigos imaginarios. Los pequeños son cada vez más independientes y empezarán a sociabilizarse con otros niños de su edad, ahora les gusta compartir juguetes y se preocupan ante el llanto de los demás.

A los tres años los niños están en la etapa preescolar, seguramente muchos ya empiecen a ir al cole y a mostrar una mayor independencia, ya no les costará tanto separarse de los padres como en etapas anteriores. Han quedado atrás los “terribles dos”, pero siguen reafirmando su “yo” y cada vez querrán hacer más cosas por sí mismos.

Desarrollo físico e intelectual

Con tres años su desarrollo físico habrá dado un importante avance. Pueden correr de manera bastante ágil y parar de manera repentina. Saltan de escalones no muy altos y suben y bajan escaleras con facilidad. Tendrán más fuerza en las piernas así que aguantarán de puntillas y se manejarán con bastante soltura en un triciclo, incluso harán sus primeros intentos por balancearse en un columpio.

Su habilidad manual les permite atrapar pelotas, utilizar los cubiertos para comer y vestirse casi sin ayuda, pueden necesitarla a la hora de atar los cordones o abrochar algunos botones más complicados.

Los dibujos empiezan a tener más sentido, y pueden hacer formas cuadradas o circulares, agarran el lápiz y las pinturas con más agilidad, manejan tijeras para niños pequeños y empiezan a copiar algunas letras mayúsculas. Algunos, incluso, podrán escribir su nombre aunque la letra no sea muy buena. Asimismo, leen cuentos pasando ellos solitos las páginas.

Respecto al habla, su vocabulario es más amplio y son capaces de coordinar frases mediante conjunciones. Emplean pasados y futuros y empiezan a usar los pronombres personales, preposiciones y adverbios. Se saben el nombre de la mayoría de las cosas que conocen. Comprenden las relaciones entre los diferentes acontecimientos y son capaces de expresarlo.

Es la etapa de las preguntas frecuentes pues tienen una gran curiosidad por el mundo que les rodea y empiezan a expresar sus necesidades e ideas.

Con 3 años empiezan a entender el significado de los números y pueden contar hasta 3 o 4, además, si se les pregunta por la edad, saben responder. Asimismo, saben su nombre y diferencian entres niñas y niños.

En esta etapa los periodos de atención y concentración son más prolongados.

Desarrollo social y emocional

A los tres años los niños tienen una imaginación desbordante y a menudo mezclan la realidad con la fantasía, muchos padres se preocupan por las mentiras o por los amigos imaginarios, pero en realidad es que aún les cuesta diferenciar entra la ficción y la no ficción. Con la imaginación también aparecen nuevos miedos nocturnos y a lugares desconocidos.

Empiezan a ser más independientes y aguantan periodos de tiempo más o menos largos separados de sus padres. Demuestran preocupación hacia otros niños que están llorando y expresan su afecto más a menudo.

Empiezan a abandonar el juego en paralelo y realizan actividades con otros niños, además, comparten sus juguetes. Eso sí, en ciertos momentos se pueden mostrar un poco agresivos y mandones hacia sus compañeros, sigue siendo una etapa donde prima el egocentrismo.

Tienen variedad de emociones más profundas que en etapas anteriores pero necesitan estimulación para expresarlas con palabras.

Estimulación para niños de tres años

  •  En esta edad tienen mucha energía por lo que es necesario darles el espacio suficiente para que jueguen y disfruten del aire libre.
  • Los juegos de creatividad les ayudan a expresar sus sentimientos y desarrollar ciertas habilidades: el dibujo, el teatro, la plastilina, los rompecabezas para niños de su edad, las construcciones, los cuentos…
  •  Es bueno proporcionarles un lugar, como el parque infantil, donde estén en contacto con otros niños para fomentar su sociabilidad y empiecen a respetar ciertas normas de convivencia como los turnos para jugar, a compartir los muñecos, etc.
  •  Desde casa se le deben inculcar ciertos valores como recoger la habitación y los juguetes después de usarlos, respetar los horarios, y mantener unas pautas de higiene.
  •  Hay que estimular a los niños a realizar ellos mismos ciertas tareas: atarse los cordones, vestirse, lavarse los dientes y comer sin ayuda. Esto fomenta su independencia y autoestima.
  •  Es la hora de realizar con los niños ciertas actividades culturales: ir a museos, al teatro, a ver cuentacuentos, el circo o lo que se nos ocurra. Deben ser espectáculos cortitos y para su edad porque, si no, se cansarán.
Compartir

Comentarios

Escribe tu respuesta

Sobre
nosotros
Para
tus hijos
Para mujer Para adultos
y mayores
Para
profesionales
Contacto