El cerebro del feto comienza su desarrollo a los 18 días de vida, formando las células nerviosas que más adelante se convertirán en las neuronas. Este proceso es fundamental para su correcta maduración y depende en gran parte de tu alimentación y de la estimulación prenatal que reciba.

Desarrollo en el primer trimestre

El cerebro, el órgano más complejo del ser humano, comienza su desarrollo a los 18 días de vida. Las células nerviosas se unen a partir de un extremo del tubo neural y van formando pliegues y oquedades que dan lugar al prosencéfalo, mesencéfalo y cerebelo.

La primera actividad cerebral se produce a las 7 semanas, coincidiendo con sus primeros movimientos.

Segundo trimestre

La base del sistema nervioso se desarrolla en las semanas 16 a 18. La primera distención de los tipos de ondas cerebrales se produce en la semana 20.

En estas semanas las neuronas del bebé se multiplican a un ritmo de 250.000 por minuto. Estas células están conectadas a unas prolongaciones neuronales que transmiten los impulsos nerviosos, llamadas axones, que llegan a su destino en torno a la semana 25, por lo que en torno a esa semana el entramado neuronal básico está formado.

Durante este proceso se produce el doble de células de lo que necesita el bebé. Muchas de ellas necesitan ser estimuladas para que se produzca su conexión con otras. El exceso que no sea estimulado, desaparecerá. Es un proceso natural que sucede en torno al octavo mes, por eso es tan importante la estimulación prenatal: cuantas más conexiones se produzcan, menos células morirán.

Tercer trimestre

En torno a la semana 28 la superficie cerebral aumenta y se produce un brote de crecimiento para aumentar el número de neuronas, desarrollar las dendritas, aumentar las conexiones sinápticas y desarrollar las vainas grasas de mielina.

Dos semanas después aumenta espectacularmente la superficie del cerebro, de modo que pueden conectarse más células. Una semana después es cuando empiezan a morir aquellas que no se hayan conectado.

En la semana 36 el sistema nervioso está completamente desarrollado.

¿Cómo estimular su desarrollo?

Como hemos visto, la estimulación prenatal es fundamental desde la semana 20, momento en el que el feto puede empezar a escuchar y notar estímulos del exterior. Desde este momento tienes que hablarle, cantarle, ponerle música o darte masajes y toquecitos suaves en la tripa para lograr que se produzca el mayor número posible de conexiones neuronales.

También la alimentación de la madre tiene mucha influencia en el desarrollo cerebral. Existen una serie de nutrientes que contribuyen a la formación del cerebro. El ácido fólico, por ejemplo, previene los defectos de la médula espinal y el tubo neural. Es fundamental tomar esta vitamina del grupo B desde varios meses antes de la concepción para asegurar un aporte suficiente.

La colina y el yodo también son esenciales en la fabricación de las membranas ovulares, la división celular, etc.

El cerebro también necesita grasa, proveniente sobre todo de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga: DHA (ácido docosahexaeonico) y AA (ácido araquidónico), cuyas carencias pueden afectar a la inteligencia. Estos ácidos se pueden obtener de la dieta, pero es mejor suplementar ya que es difícil obtener las cantidades necesarias solo de la alimentación. Una manera sencilla de hacerlo es utilizar complementos de vitaminas y minerales para la mujer embarazada que contengan este compuesto en su formulación.