Desde hace unos años hay bastante polémica en torno a este tema, tanto, que los padres están promoviendo iniciativas populares para limitar por ley los deberes, huelgas para acabar con los ejercicios en casa, etc. En el lado contrario, la mayoría de profesores insiste en la importancia de que los niños repasen en casa lo aprendido durante el día en el colegio. Y tú, ¿crees que tu hijo tiene demasiados deberes?

La polémica al principio era sobre si los niños tenían cada vez más tareas para hacer en casa, aunque gradualmente va derivando en si deben o no hacer deberes en casa o hay que limitar las tareas relacionadas con el colegio al centro escolar.

En cuanto a la primera cuestión, lo primero sería definir qué son “demasiados”. Los niños deben tener tiempo, cuando salen del centro escolar, para acudir a alguna actividad extraescolar, hacer los deberes o estudiar un rato y tener tiempo libre para ocio y diversión. Es decir, si las tareas escolares no les permiten tener ni 30 minutos diarios de esparcimiento, son, sin lugar a dudas, demasiados.

No obstante, hay que tener en cuenta la edad a la hora de determinar si un niño tiene muchos deberes o no. Por ejemplo, en niños menores de 6 años es recomendable sentarse todas las tardes, para que vayan adquiriendo el hábito, unos 15 minutos a leer un cuento, hacer dibujos, colorear o cualquier otra manualidad… Nunca deberes reales.

A partir de esa edad es habitual que les vayan mandando repasar lo aprendido o hacer algunas cuentas, ejercicios o leer unas cuantas páginas de un libro. No obstante, estas tareas no deberían suponer más de una hora hasta llegar a los 10 años más o menos.

A medida que el aprendizaje se va complicando, es normal que los deberes y el tiempo dedicado al estudio en casa tenga que ir aumentando, especialmente cuando se llega a la educación secundaria. A pesar de ello, es bueno que siempre quede un rato de ocio para los chicos y que no tengan que dedicar más de 3 horas al estudio, teniendo también en cuenta que a partir del instituto los chicos suelen acabar la jornada escolar en torno a las 14.30 horas, con lo que su tarde es más larga.

¿Los deberes son necesarios?

Como hemos dicho, las tareas escolares deberían adaptarse a la edad del niño. Algunos padres, incluso, abogan por eliminar totalmente los deberes ya que consideran que los estudios deben quedar reducidos al ámbito escolar. Sin embargo, la mayoría de profesores y expertos considera que dedicar un tiempo todas las tardes a realizar deberes o tareas relacionadas con el colegio es fundamental para adquirir el hábito de estudio (fundamental si se va a continuar con estudios superiores), reforzar el aprendizaje, fomentar la responsabilidad y la autonomía en el niño, etc. Eso sí, los deberes no deben ocupar toda la tarde del niño. 

Fuente: Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA). María Campo, asesora pedagógica de Eduka&Nature.