A partir de los 12 meses es conveniente que el bebé vaya dejando gradualmente de usar el biberón ya que su uso prolongado puede afectar al crecimiento de los dientes y aumenta las posibilidades de padecer caries.

¿Por qué quitar el biberón?

Llega un momento que el uso continuado y excesivo del biberón puede acarrear ciertos problemas al niño, entre ellos:

  • Caries
  • Excesivo consumo de leche en detrimento de otros alimentos
  • Malformaciones bucales

Hay que entender que estos problemas van asociados a niños de más de 12 meses que usan el biberón a todas horas para beber agua, leche o incluso como sustituto del chupete, no para aquellos que lo usan solo en el desayuno, merienda o cena para tomar bien la leche o leche con cereales.

Aun así, se recomienda no extender su uso más allá de los 2 años y que a partir de los 12 meses se vaya introduciendo gradualmente el vaso en la vida del niño para que se vaya acostumbrando a beber en él y deje así el biberón.

¿Cómo facilitar la transición?

Algunos niños dejan por sí mismos de tomar el biberón cuando se cansan de él o aprenden a beber en vaso. Pero para otros este cambio puede ser más costoso. Para estos casos, os damos unos cuantos consejos:

  • El cambio debe ser gradual. Puedes empezar por ofrecerle el agua en una taza o vaso de iniciación, esos que cuentan con asas especiales para que el niño los agarre con facilidad y una boquilla con pitorro. Beber del vaso sin que se atragante o se le caiga todo le llevará más tiempo.
  • También puedes darle el desayuno en forma de papilla con cuchara, es decir, en lugar de la leche con cereales en el biberón, espesar un poco más la leche y dársela con cuchara. Así dejará una toma de biberón sin problemas.
  • A medida que mejore su forma de beber, ofrécele vasos sin asas o sin boquilla.
  • Cómprale vasos y tazas divertidas, le gustará más beber en ellas si tienen un dibujo de sus personajes favoritos.
  • Nunca le dejes dormirse en la cuna con el biberón.
  • Si se lleva el biberón a todas partes y se niega a dártelo, sustitúyelo por un peluche o juguete.