Según diversos estudios, casi en la mitad de los hogares españoles se permite a los niños comer chucherías a diario. Estos productos aportan grandes cantidades de azúcares, grasas y sal, y un aporte de nutrientes insignificante. Por eso, cuando llega un cumpleaños, los padres tiemblan ante la gran cantidad de chucherías y golosinas que los niños tomarán tanto en la fiesta como después de ella. Sin embargo, un cumpleaños también puede ser un buen momento para enseñar a comer de una forma más saludable a nuestros pequeños.

Muchos niños llevan bolsas de caramelos y chucherías al colegio el día de su cumpleaños, aunque muchos colegios ya no dejan. Y luego, en la fiesta que celebran con sus amigos, siempre hay patatas fritas, gusanitos, tarta, más golosinas… Incluso se suele regalar otra bolsa de chuchería de recuerdo. Eso cada vez que un niño celebra su cumpleaños, sin contar con las ocasiones en las que los abuelos compran algún capricho a los nietos. De esta manera, los niños terminan comiendo más chucherías de lo aconsejable.

Todos estos dulces, golosinas y snacks, consumidos en exceso, no aportan nada beneficioso al niño, más bien al revés, contienen gran cantidad de sal, azúcares y grasas, que fomentan el una ingesta de calorías excesiva. Por eso, es importante controlar la cantidad de productos de este tipo que consumen nuestros hijos, incluso en ocasiones especiales como los cumpleaños.

Para conseguirlo, te indicamos algunos consejos:

  • Propón a las madres cuyos niños cumplan años cerca del tuyo celebrar la fiesta todos juntos. Representará un ahorro, será más sencillo para todos y habrá menos días para comer golosinas.
  • Busca un sitio para celebrar el cumpleaños en el que los niños puedan saltar y correr, como un parque de bolas, para que realicen ejercicio físico mientras juegan y se divierten.
  • Si no puedes gastar dinero en algún sitio así, en el patio de casa o en el parque más cercano puedes organizar una fantástica fiesta de cumpleaños con juegos como el escondite inglés, la gallinita ciega… Lo importante es que disfruten todos juntos.
  • A la hora de preparar la merienda, alterna las chucherías indispensables con otros alimentos más sanos como brochetas de frutas, mini bocadillos de atún o ensalada, minipizzas de pan de molde con tomate, jamón cocido y queso, frutos secos (si los niños son lo suficientemente mayores para tomarlos).
  • En el caso de las bebidas, mejor zumos naturales sin azúcar, limonada, batidos, agua… y si quieres comprar algún refresco, que no tenga azúcar ni gas.
  • En lugar de una tarta comprada, puedes hacer tú misma un bizcocho de limón y yogur, mucho más sano y delicioso. Otra opción saludable de postre es la tarta de manzana.
  • Si vas a dar como regalo final una bolsa con chucherías, llénala tan solo a la mitad de golosinas y añade otro tipo de regalos como libretas, juguetes, llaveros… seguro que también les gusta mucho y así no toman tantos azúcares.