Coincidiendo con su deseo de mayor independencia, muchos niños suelen empezar a pedir bañarse por sí solos en torno a los 4 años. A partir de entonces, y hasta alrededor de los 8 años, puedes ir permitiéndoles cada vez mayor autonomía en este hábito, siempre bajo la supervisión de un adulto.

En torno a los 4 o 5 años, los niños suelen empezar a expresar una mayor independencia en su día a día. Es muy común que en torno a esta edad empiecen a mostrar su deseo de bañarse solos y sin tu ayuda.

El proceso de ir dando independencia a tu hijo es necesario para su crecimiento y desarrollo. Le permite adquirir nuevos hábitos por sí solo: enjabonarse, ocuparse de su aseo personal, tomar la iniciativa… No obstante, como recuerdan desde la Asociación Americana de Pediatría, un niño pequeño debe estar siempre supervisado en un entorno como la bañera. Y nunca se le debe dejar solo en la bañera o al cuidado de otro niño cuando es menor de 4 años.

Después de los 4 años, atendiendo a las probables peticiones de independencia de tu hijo, puedes ir permitiéndole más autonomía en la bañera, pero siempre permaneciendo cerca y con algún tipo de supervisión hasta alrededor de los 8 años.

A pesar de que no debe empezar a bañarse completamente solo hasta en torno a los 8 años, desde que tu hijo tiene 3 años puedes ir enseñándole hábitos como enjabonarse bien, cómo lavarse la cabeza, secarse, medidas de precaución en la bañera… Al igual que con otros aprendizajes en el desarrollo de tu hijo -como dejar los pañales, aprender a usar el orinal, comer solo…-, el de bañarse debe ser paulatino y con supervisión de un adulto. Y no te olvides de elogiarle en sus avances y aprendizajes para motivarle en sus avances.

 

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