En las mujeres primerizas suele ocurrir entre las semanas 34 y 36, en las que han pasado por otros embarazos puede ocurrir antes, o incluso puede tener lugar momentos antes del parto. ¿Cómo puede animar al bebé a colocarse listo para el parto?

Los bebés se van moviendo a lo largo de todo el embarazo, especialmente cuando su tamaño permite que lo hagan cómodamente. En algún punto del embarazo, muchos bebés se giran y encajan de manera definitiva en el canal de parto, preparados para nacer. La mayoría lo hacen en posición cefálica (con la cabeza), otros lo hacen de nalgas, de lado, encajando los pies, los hombros…

¿Se nota algo? El hecho de que el bebé se gire no se suele notar. En cambio, el encajamiento sí es perceptible en que la barriga queda más baja y se nota, por tanto, una menor presión en los pulmones y el diafragma, mejorando la capacidad pulmonar.

Además, hay ciertas cosas que puedes hacer para animar al bebé a darse la vuelta y bajar más cerca de la pelvis. En general, la relajación corporal es la mejor aliada para conseguir que el bebé se encaje en la etapa final de embarazo. Así, la música o hablar con el bebé pueden ayudar al bebé y la madre a lograr una mayor relajación y estimularle para girarse. 

También ejercicios como la postura del gato de Yoga (a cuatro patas, con los antebrazos y la cabeza apoyados en el suelo) practicados durante un cuarto de hora unas pocas veces al día también pueden ayudar, especialmente cuando se empieza a hacer hacia la semana 32. Y la natación, con su beneficioso efecto de gravedad cero, también puede motivar al bebé para posicionarse en una postura lista para el parto.