El bebé se mueve dentro del útero materno desde el principio. No obstante, estos movimientos no empiezan a sentirse, por lo general, hasta finales del primer trimestre o principios del segundo.

El bebé realiza movimientos durante toda su gestación, desde que es un embrión hasta que está listo para nacer. Su pequeño tamaño y la protección del útero hacen que no se perciba ningún movimiento del bebé durante los primeros meses.  

Esta actividad intrauterina del bebé empieza a percibirse entre las semanas 16 y 22, más o menos. Es decir, es entre el tercer y cuarto mes cuando se empiezan a sentir las pataditas, giros o movimientos del bebé. No obstante, cada bebé es un mundo y algunos empiezan alrededor de la semana 14 y otros esperan a la 26 (inicio del sexto mes) para hacerse notar.

En esto juega también un papel la propia placenta o la madre. Las madres más delgadas, por ejemplo, suelen sentir los movimientos de su bebé antes. Además, es normal que el movimiento no sea regular hasta el tercer trimestre, cuando ya todas las madres pueden sentir las patadas y movimientos de su bebé en un útero en el que empieza a tener menos espacio.

Cuándo se suelen sentir los movimientos

Es común que se sienta al bebé más activo o percibas mejor sus movimientos durante la noche o cuando estás relajada. El feto suele adormecerse con el movimiento de tu cuerpo durante el día, o puede que estés concentrada en otras actividades como para percibir algún pequeño movimiento.

La comida o los nervios también suelen tener un efecto en la energía y actividad del feto, por lo que a veces podrás sentir cómo está inquieto cuando tú también lo estás o cómo le da un subidón de energía después de un snack.