El aumento del tamaño de tu tripa probablemente dificulte el encontrar una postura cómoda hacia el final del embarazo. Además, debes saber que conviene estar tumbada el mayor tiempo posible sobre el lado izquierdo para evitar el síndrome de hipotensión supina.

Seguro que has oído más de una vez desde que estás embarazada que conviene dormir sobre el lado izquierdo y que no es conveniente estar tumbada durante mucho tiempo boca arriba. ¿Es verdad? ¿Por qué pasa esto?

El problema es que tumbada boca arriba el peso del útero y del bebé puede aplastar la vena cava inferior, la encargada de hacer que la sangre retorne al corazón para que vuelva oxigenada a distribuirse a través de la aorta.

Si esta vena se ve aplastada disminuirá la circulación sanguínea a través de ella, afectando al flujo sanguíneo de todo el organismo. Esto provocará una serie de síntomas que forman lo que se conoce como Síndrome de Hipotensión Supina:

  • Descenso de la tensión arterial
  • Taquicardia compensatoria
  • Náuseas
  • Sudores fríos
  • Mareo
  • Palidez
  • Dolor de cabeza

 

Si llevas mucho rato tumbada boca arriba y empiezas a notar estos síntomas, cambia de postura. En cuanto el flujo se restituya, se pasarán.

Además, es mejor dormir el mayor posible sobre el lado izquierdo ya que favoreces la llegada de sangre, nutrientes y oxígeno al bebé.

No obstante, no pasa nada por estar boca arriba algún rato si te encuentras cómoda, para que se produzca este síndrome tienes que estar mucho rato así.

En cuanto al resto de posturas, boca abajo no se recomienda desde el primer momento del embarazo ya que es incómodo tanto para ti como para el bebé. Pero sí que puedes dormir sobre el lado derecho sin problemas si te encuentras a gusto así.

Para estar aún más cómoda en la cama es recomendable que recurras a almohadas o a usar un cojín de lactancia. Colócalas delante de ti, entre tus piernas o detrás de tu espalda.

 

 

Fuente:

- Blott, Maggie (2009), Tu embarazo día a día, Barcelona, Libros Cúpula.