Es normal que a los pocos meses de nacer los bebés tengan una distribución desigual del pelo y aparezcan algunas calvitas o pequeñas crestas. Con un corte casero hecho con delicadeza e instrumentos adecuados se solucionará y quedará de lo más guapo.

Cada recién nacido tienen una cantidad de pelo diferente, algunos nacen apenas sin pelitos y otros, en cambio, tienen una buena melena. En cualquier caso, el pelo con el que nacen no es el definitivo sino que se les irá cayendo de manera progresiva en los siguientes meses hasta dar paso al verdadero.

Por lo general no suele ser necesario cortarles el pelo durante el primer año de vida e incluso algunos médicos no lo recomiendan por la posibilidad de que pierdan calor corporal, además, al contrario de la típica creencia popular, el pelo no crece más fuerte si de pequeños se les rapa.

La cuestión es que el primer pelo que se cae lo hace de manera muy desigual dejando pequeñas calvitas o crestas en diferentes zonas de la cabeza, así que los padres por razones puramente estéticas deciden igualarlo. Para los cortes con estilo habrá que esperar hasta los 2 años, época en la que tendrán la cabeza totalmente cubierta.

Cortarle el pelo al bebé paso a paso:

Hay pocas peluquerías especializadas en cortarles el pelo a los bebés así que muchos papás optan las primeras veces por hacerlo en casa con mucha delicadeza y siguiendo algunas indicaciones básicas (aunque insistimos en que no es necesario hacerlo, y que únicamente se basa en motivos estéticos):

  • Lo primero es escoger los utensilios adecuados: tijeras de punta redonda, spray para humedecer el pelo, toalla, peine, y gasas o algodones.
  • Es mejor que la tarea se lleve a cabo entre dos personas, una que sujete al bebé ya que si son muy pequeños no saben mantenerse erguidos y otra para cortarle el pelito.
  • Debe escogerse un momento en el que bebé este tranquilo y ofrecerle algún entretenimiento para que esté lo más distraído posible.
  • La toalla se le pone sobre los hombros para que no le caigan pelos por el cuerpo y para evitar que se moje. El pelo húmedo es mucho más manejable así que lo mojamos con el espray de agua.
  • Una vez esté preparado se empieza con el corte. Se escoge un mechón y se sujeta entre el dedo índice y corazón, después se van cortando las puntas poco a poco para ir igualándolo. La mano siempre debe estar entre la cabeza y las tijeras así, en caso de que se mueva de manera brusca, no le haremos daño.
  • Lo primero es cortar las partes más largas y molestas por si en medio de la operación hay que parar. Hay que recordar que es muy pequeño y que se cansará rápido.
  • Cuando este todo cortado retiramos los restos de pelo con una gasita húmeda o algodón. Después le bañamos para eliminar todos los pelillos que puedan quedar y le vestimos rápido para que no coja frío.
  • Si es invierno y le hemos rapado, lo mejor es ponerle un gorrito cuando se salga de paseo para evitar que se le vaya por la cabeza el calor corporal.