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Correr y subir escaleras: últimas fases de la motricidad

Correr y subir escaleras: últimas fases de la motricidad

La motricidad es la habilidad de las personas para poder mover y coordinar su propio cuerpo. Es fundamental que desde pequeños se fomente en los niños la mejora de sus habilidades para que su crecimiento en todas las áreas sea completo.

 La motricidad es la capacidad de las personas para realizar movimientos a voluntad gracias a la correcta coordinación entre todas las estructuras del cuerpo que intervienen en dicho movimiento. La motricidad puede clasificarse en gruesa, se refiere a los grandes movimientos realizados por grupos musculares como andar, saltar o correr; y fina, que implica movimientos precisos como los de coger un boli o atarse los cordones.

La motricidad pasa por fases que van evolucionando a medida que los niños van creciendo. Cuando son recién nacidos y hasta aproximadamente los 4-6 meses, los bebés realizan movimientos reflejos predeterminados de la naturaleza humana como puede ser la succión (los niños saben mamar desde su nacimiento). Entre los 4-6 meses y los dos años, los pequeños empiezan a desarrollar sus primeros movimientos voluntarios que marcarán las etapas posteriores: rodar, gatear, mantenerse sentados, andar, coger y soltar objetos, etc. A partir de los 2 años empieza el desarrollo de las habilidades motoras fundamentales que irán evolucionando hasta que tengan el control completo de su cuerpo y mejorando durante toda su vida.

Últimas fases de la motricidad

La maduración del sistema nervioso es el responsable del sistema motor y tiene un ritmo de desarrollo más o menos predecible que, aunque con ciertas excepciones, permite delimitar la adquisición de nuevas habilidades en los niños por rangos de edad. Así que, aunque cada bebé es un mundo y sigue sus propios ritmos de desarrollo, de manera general, hacia los 4 o 5 años ya sabrán subir y bajar escaleras casi como los adultos y correr con rapidez alternándolo con paradas en seco y saltos, últimas fases de la motricidad.

Para un correcto desarrollo del sistema motor hay que tener en cuenta que las condiciones medioambientales y la estimulación externa son fundamentales. Además, durante los primeros años de vida la región del cerebro que controla los movimientos es muy sensible a la estimulación y si se limita el correcto desarrollo motor de los más pequeños se podría impedir la formación de ciertas conexiones neuronales. Por tanto, un retraso en la motricidad gruesa podría traer consecuencias negativas en el resto de áreas evolutivas del niño.

Estimulación

A partir de los 5 años los niños debería tener un control corporal parecido al de un adulto y la estimulación para adquirir y perfeccionar nuevas habilidades desde casa es fundamental siempre que se estén respetando sus ritmos de desarrollo. Algunas ideas para fomentar el perfeccionamiento de la última fase de la motricidad podrían ser:

  • Una buena manera de incrementar su equilibro es dibujar una línea en el suelo o poner cinta adhesiva de algún color y hacer que el niño camine sobre ella sin perder el equilibro. Puede caminar de diferentes maneras, ir a la pata coja o dando saltos… el objetivo es que siga la línea sin salirse.
  • La pelota es un juego ideal para aprender a coordinar los movimientos, ya sea rebotando o intentando encestarla a través de un aro o en una canasta a su altura.
  • Enseñarle a hacer la voltereta ayuda a la coordinación, el equilibro y a un mejor dominio del cuerpo.
  • Un juego muy divertido es hacer una carrera con una cuchara en la boca sobre la que se debe colocar un huevo o una fruta que pese poco. El objetivo es ganar sin que la pieza colocada sobre la cuchara se caiga. Mejora el equilibrio.
  • Las carreras haciendo la carretilla, es decir, sujetándolo por las piernas para que caminen con los brazos, estimulan la fuerza de los brazos y la coordinación.
  • También podéis jugar a imitar animales caminando de diferentes maneras y velocidades: lento y con las piernas abiertas como un elefante, en cuclillas y dando saltitos como una rana o rápido y a cuatro patas como un guepardo…

El objetivo es que mediante juegos y de una manera entretenida se fomente en los pequeños el mejorar sus habilidades motoras para favorecer su correcto desarrollo. Aproximadamente a los 7 años la maduración de la motricidad y del sistema nervioso debería de ser completa.

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