Los Carnavales son una de las fiestas más divertidas para los pequeños de la casa ya que es una oportunidad única para disfrazarse y convertirse en sus personajes favoritos de cuentos y ficción. Además de celebrarlo en el colegio, puedes hacer una fiesta especial en casa.

 

Lo primero… ¡un buen disfraz!

A la hora de elegir el disfraz debes tener en cuenta los deseos del niño. Pregúntale de qué se quiere disfrazar este año. Probablemente elija un personaje de la televisión o algún personaje ficticio como piratas, soldados, princesas o hadas.

Puedes comprar el disfraz o hacerlo tú mismo con su ayuda, así pasaréis un buen rato de manualidades.

Si lo vas a hacer tú en casa, busca la manera más sencilla para que quede bonito y no se deshaga a la hora de habérselo puesto, pero que tampoco sea tan sencillo que luego el niño no quiera ponérselo porque no le gusta.

Busca todos los materiales necesarios antes de ponerte a ello.

Hay algunas opciones más sencillas que otras, dependerá también de tus dotes como costurer@ y de tus habilidades con las manualidades.

También podéis hacer máscaras o pintaros la cara. ¡Eso les encanta a todos los niños y es muy sencillo!

 

¡Todo listo para la fiesta!

Puedes buscar un tema y que toda la fiesta gire en torno a esa temática o decorar la casa con globos, guirnaldas, etc.

Será necesario que haya comida y bebida. Piensa en un menú que le guste a los invitados dependerá un poco de si va a haber muchos niños o no y de los adultos que haya.

Organiza juegos y actividades para que los niños no se aburran y “destrocen” la casa: esconder un objeto por el salón y que lo tengan que buscar con un mapa, imitaciones, juegos de canciones, etc.

Lo más importante es poner buena voluntad y tener pensados todos los detalles para que los niños pasen una gran tarde disfrazados.

¡No olvides la cámara para grabar y hacer fotos de los mejores momentos!