Llegan el verano y el calor y con ellos el aumento de las consultas que vosotros, papás, realizáis sobre consejos que os ayuden en la alimentación de vuestros hijos en esta época en la que son frecuentes las comidas fuera de casa, y aumenta el riesgo de deshidrataciones y gastroenteritis como consecuencia de una mala manipulación y conservación de los alimentos.

A continuación os damos algunos consejos prácticos para que disfrutéis de las vacaciones estivales con vuestros hijos de la forma más segura.

-          Ofrecerles agua en pequeños sorbos y de forma frecuente para evitar la deshidratación.

-          Cuando salgáis de paseo o vayáis de excursión o vacaciones, optar por alimentos que no vean modificadas fácilmente sus características por falta de refrigeración. Para los más pequeños, una buena opción son los alimentos de elaboración industrial como las papillas en brick y los tarritos, ya que han sido tratados con calor después de su envasado, de forma que se asegure su calidad higiénica y la estabilidad de su valor nutricional. Evitad los purés caseros con mayor riesgo de estropearse por las altas temperaturas veraniegas cuando no podáis asegurar que se mantengan a una temperatura adecuada.

-          Recordad darle a vuestro hijo 5 raciones de frutas y verduras al día, ya que son ricas en agua, vitaminas, minerales. Además durante estos meses hay frutas de temporada con colores y sabores muy apetecibles y que en forma de zumos, o granizados os servirán de refresco tanto al niños como a vosotros, papás!

-          En el caso de las comidas fuera de casa, evitad los platos excesivamente calóricos y ricos en grasas, y optar por platos ligeros y refrescantes. Los establecimientos de comida rápida deben ser una alternativa ocasional y no un hábito en los días de vacaciones.