¿A tu bebé le toca ya comer con cuchara y no sabes muy bien por dónde empezar? A continuación te damos algunos consejos que seguro que te son de utilidad.

1. Sigue las indicaciones del pediatra.

Es básico e imprescindible que sigas estrictamente las pautas de introducción de los alimentos que te va indicando tu pediatra. Seguro que hablando con otros padres has observado que otros niños toman algún alimento que tu niño todavía no toma y al revés. Esto es porque hay pediatras que recomiendan introducir primero unos alimentos que otros, en ocasiones dependiendo de la evolución de peso y talla de cada bebé.

No todos los niños son iguales, y sus necesidades tampoco, así que sigue las indicaciones de tu pediatra y procura no introducir ningún alimento por tu cuenta.

2. Establece un horario para las comidas

Es básico seguir unos horarios fijos a la hora de las comidas ya que el bebé se acostumbra a comer a unas horas en concreto. Observarás que si algún día te saltas el horario, muy probablemente el niño no comerá nada. No te preocupes, es normal, a todos los niños les pasa. Intenta evitar al máximo este tipo de situaciones y así conseguirás que el bebé esté tranquilo y coma correctamente.

3. A la hora de comer, evita las distracciones

Es muy importante que el ambiente a la hora de las comidas sea tranquilo y relajado. Evita distracciones durante las comidas y no acostumbres al niño a mirar la televisión y/o jugar mientras come.

La hora de comer tiene que ser un momento agradable para toda la familia, además de un momento para compartir un buen rato con tu hijo.

4. Si tu bebé no acepta un nueva alimento, ten paciencia e insiste.

Cuando el ser humano prueba un alimento por primera vez suele hacerlo con desconfianza. Imaginaros que sois un bebé que está acostumbrado a tomar únicamente leche y que de golpe empezáis a recibir alimentos con nuevos sabores, colores y olores… Es fácil que de entrada desconfiemos frente al nuevo alimento e incluso es fácil que no nos guste. Ten esto siempre presente y recuerda que sólo probándolo varias veces conseguirás que tu bebé se acostumbre a estos nuevos alimentos, dale tiempo a que le gusten.

¡Ánimo y mucha paciencia!

5. Es recomendable preparar los pùrés de frutas poco antes de utilizarlos.

Cuando haces un puré de frutas ten en cuenta que tu bebé debe tomarlo al momento ya que algunas de las vitaminas que contienen las frutas se pierden rápidamente. ¿Verdad que si cortas una manzana y la dejas un rato a temperatura ambiente empieza a ponerse negra? Esto indica que está perdiendo vitaminas.

Los purés de frutas ya preparadas son un buen recurso para cuando estás fuera de casa y no puedes ofrecer al bebé un puré recién hecho, aún así es importante que sean una excepción en la alimentación del bebé.

Un pequeño truco… si a tu hijo le cuesta tomarse los purés de frutas puedes añadirle una galleta maría o una cucharada de cereales (siempre y cuando ya los hayas introducido previamente).