Si estás embarazada seguro que ya te han comentado lo importante que es todo lo que comes durante los meses de gestación porque el bebé se alimenta de todo lo que ingieres, pero ¿cómo le llega exactamente el alimento al bebé? A continuación, damos respuesta a esta gran pregunta.

 

El tándem placenta-cordón umbilical

La placenta es considerada un órgano que se desarrolla durante el embarazo en el útero de la mujer. Está unida a la pared del útero y es una especie de estructura que brinda oxígeno y nutrientes al bebé y elimina residuos de la sangre.

El cordón umbilical empieza a desarrollarse desde el primer mes de la concepción, surge de la placenta y está formado por tres conductos: dos arterias, encargadas de transportar la sangre del bebé a la placenta, y una vena, que conduce la sangre de la madre al bebé.

La vena se encarga de llevar hasta el feto la sangre con nutrientes, alimento y oxígeno, transformados y depurados previamente por la placenta. Mientras que las arterias devuelven al torrente sanguíneo de la madre la sangre con los desechos del bebé para que los depure y los elimine.

Bebé en el interior del útero

 

Alimentando al feto

Cuando la madre ingiere alimentos, su intestino acaban absorbiendo los nutrientes que éstos le aportan, y finalmente acaban llegando a su sangre. Esta sangre llega hasta la placenta, donde pasa un filtro para evitar que las sustancias que no son beneficiosas para el feto lleguen a él. Una vez superada la barrera placentaria, la sangre rica en nutrientes llega al bebé mediante el cordón umbilical, y así es como se alimenta y sigue creciendo y desarrollándose el feto en el vientre materno.

Como ves, es vital llevar una dieta sana y equilibrada porque todo lo que entra por la boca de la madre, llega de manera directa al bebé. Todas las vitaminas, proteínas, minerales, etc. que la madre coma, le llegarán a través de la sangre del cordón.

 

El líquido amniótico también le alimenta

Además de alimentarse de manera directa a través del cordón umbilical, los fetos también degluten líquido amniótico y se benefician de las sustancias nutritivas que lo conforman y que han llegado a través de la membrana amniótica. Gracias al líquido que el bebé ingiere de forma constante y progresiva, se va regulando la cantidad dentro de la bolsa amniótica, su tracto intestinal se va lubricando, y en general, su aparato digestivo se va desarrollando. 

Del mismo modo, a partir de los 3 meses, los riñones del bebé también comienzan a funcionar filtrando el líquido amniótico que acaba orinando.

 

Mujer embarazada tocándose el vientre

 

Es fundamental que tanto la placenta como el cordón umbilical funcionen perfectamente ya que son los encargados de garantizar la supervivencia y el óptimo desarrollo del bebé. Esta es la razón por la que, en cada ecografía, además de comprobar que el bebé crece y se está formando correctamente, se controla el estado de la placenta y el cordón umbilical.

 

 

Fuentes:

Asociación Española de Pediatría. (2019). Cuidados del cordón umbilical. Recuperado de https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/cuidados-cordon-umbilical

Huggins-Cooper, Lynn. (2005). Maravillosamente embarazada. Ed. Nautilus.

Mayo Clinic. Placenta: cómo funciona, qué es lo normal. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/pregnancy-week-by-week/in-depth/placenta/art-20044425

Hospitales Ángeles. El cordón umbilical, la línea de la vida. Recuperado de https://hospitalesangeles.com/saludyvida/articulo.php?id=3208

Zorrilla, Francisco. (2015). ¿Qué es el líquido amniótico? Consulta tu ginecólogo. com. Recuperado de http://www.consultatuginecologo.com/liquido-amniotico/

MaterTraining. (2014). Cómo viven los bebés antes de nacer. Recuperado de https://www.matertraining.com/como-viven-los-bebes-antes-de-nacer/