Los bebés, mientras están dentro del útero de su madre, se alimentan exclusivamente de las sustancias que les llegan a través del cordón umbilical. No será hasta que nazcan cuando empiecen a comer alimentos.

Seguro que has oído que es fundamental la alimentación de la madre durante los meses de embarazo. Esto se debe a que el feto se alimenta exclusivamente de los nutrientes que ingiere su madre y que le llegan a través del cordón umbilical. Todas las vitaminas, proteínas, minerales, etc. que la madre coma, le llegarán al bebé a través de la sangre del cordón.

Además, el feto se alimenta también de las sustancias nutritivas que contiene el líquido amniótico, aunque su alimento principal para crecer y desarrollarse proviene de las sustancias disueltas en la sangre de la madre que atraviesan la placenta y le llegan a través del cordón.

El cordón umbilical está formado por tres conductos por donde pasa el flujo sanguíneo: dos arterias, encargadas de transportar la sangre del bebé a la placenta, y una vena, que conduce la sangre de la madre al bebé.

La vena se encarga de llevar hasta el feto la sangre con nutrientes, alimento y oxígeno, transformados y depurados previamente por la placenta. Mientras que las arterias devuelven al torrente sanguíneo de la madre la sangre con los desechos del bebé para que los depure y los elimine.

Por eso es fundamental que tanto la placenta como el cordón umbilical funcionen perfectamente ya que son los encargados de llevar la vida al bebé. Una placenta envejecida prematuramente o un cordón umbilical con malformaciones o prolapsos no pueden suministrar al bebé el oxígeno y el alimento que necesita para crecer y desarrollarse. Por eso, en las ecografías del embarazo se estudia tanto la placenta como el cordón, para asegurarse de que todo va bien.

 

 

 

Fuente:

- En familia, blog de la AEP: http://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/cuidados-cordon-umbilical

- Huggins-Cooper, Lynn, Maravillosamente embarazada (2005), Ed. Nautilus.