Son muchos los factores que intervienen en cómo es tu hijo como estudiante: su capacidad de concentración o memorización son algunos ejemplos. Pero, ¿qué podemos hacer los padres para ayudarles?

 

Es común a la mayoría de padres el deseo de que nuestros hijos reciban la mejor educación posible, una que expanda su inteligencia y le enseñe las bases de conocimiento del resto de su vida. En este proceso intervienen muchos factores. Aquí van algunas de las acciones que podemos llevar a cabo desde nuestra parte para motivarles en su aprendizaje:


-    Adecuar el espacio. Un lugar tranquilo, ordenado y bien iluminado ayudará a que tu hijo se concentre más. Además, el tener un espacio dedicado al estudio ayudará a que identifique el estudio como algo en lo que hay que invertir tiempo. En este sentido, son importantes una silla y mesa adecuadas a su altura, que le permitan estar sentado con la espalda recta, los pies apoyados en el suelo y las rodillas en un ángulo de 90º.

 

-    Crear un hábito de estudio. Para esto hay que empezar por establecer una rutina que puedes planificar con él. A lo mejor prefiere estudiar o hacer ejercicios justo después de comer o en las últimas horas de la tarde. Lo importante es que entienda que debe dedicar algo de tiempo a estudiar todos los días y esto será más fácil si se hace de forma rutinaria.

 

-    Enséñale técnicas de estudio. Si nadie les enseña otra forma, los niños tienden a estudiar por memorización a base de repetición. Esta técnica, además de poco efectiva, es tediosa. Enséñale otras técnicas: hacer esquemas, subrayar, hacer fichas con sólo los datos importantes, dividir el temario para poder estudiarlo poco a poco…

 

-    Aprovecha las nuevas tecnologías. Los niños son muy visuales y podemos trabajar de la mano con aplicaciones o juegos online para que nuestro hijo aprenda cómo funciona la fotosíntesis de las plantas, hacer un test de las capas de la atmósfera o hacer ejercicios de matemáticas.

 

-    Evita hacerle los deberes. Puede que tu hijo tarde más de lo pensado en aprender algo o hacer un ejercicio, pero atajarle el camino no le ayudará. Deja que él llegue al resultado y que aprenda el valor del esfuerzo.

 

-    Mantén el contacto con su tutor/a y profesores. Ve a reuniones periódicas y supervisa la evolución de tu hijo.

 

-    Muéstrale que las calificaciones no lo son todo y valora su esfuerzo y su trabajo.