Cambiar el pañal del bebé será una de las tareas más frecuentes que harán los papás durante los primeros meses. Al principio manchará el pañal unas 8 veces al día, y aunque poco a poco irán cambiándole menos, será una actividad que se prolongue hasta los dos años.

Para los padres primerizos puede ser una tarea un poco complicada pero con práctica y mucho cariño, en poco tiempo serán unos expertos.

Antes de cambiar el pañal al bebé se debe dejar todo lo necesario preparado y a nuestro alcance, así no tendremos que dejar al pequeño descuidado o sin ropita más tiempo del necesario. Hay que preparar el sitio donde le vamos a colocar, las toallitas húmedas especiales para bebés, una crema protectora o regeneradora para la delicada piel del niño y los pañales limpios, los desechables son más cómodos y ahorran mucho trabajo pero cada padre tendrá sus propias preferencias.

Una vez tengamos todo listo y siguiendo unos sencillos pasos, el bebé estará limpio y cambiado en poco tiempo:

  •  Lo primero es lavarse las manos y estar preparado para poner un pañal nuevo cada muy poco tiempo.
  • Retiramos el pañal sucio y limpiamos al bebé de manera concienzuda con toallitas húmedas o una esponja suave húmeda. No se debe dejar ningún pliegue y es importante que a las niñas se las limpie de delante hacia atrás para evitar infecciones. También hay que limpiar la tripita y las piernas que a veces también se manchan. Si es un niño, el proceso es más o menos el mismo, hay que limpiar bien todos los pliegues, abdomen y muslos y tener cuidado con el pene que es una zona muy delicada.
  • Cuando el pequeño esté bien aseado le pasamos un toalla suave o toallita seca para secarle bien toda la zona. Es muy importante no dejar ninguna parte húmeda.
  • Una vez seco, aplicamos la crema regeneradora o calmante en caso de que el bebé tenga el culito irritado. Para evitar esto se debe cambiar el pañal de manera frecuente y limpiarle y secarle con mucho cuidado, aunque a veces por más que hagamos se sigue irritando toda la zona. La piel de los pequeños es muy delicada porque hasta los cuatro años no alcanza el grosor de la piel de los adultos.
  • Para poner el pañal limpio de manera correcta primero colocamos la parte trasera (la más alta) en una superficie plana con las solapas abiertas. Colocamos al bebé encima de manera que el pañal le cubra el culito entero hasta la altura de la cintura. Después abrimos un poquito las piernas del niño y pasamos la parte delantera entre ellas hasta ponerla lo más arriba posible. Hay que tener cuidado para que el pañal no se abombe demasiado entre las piernecitas porque podría causarle irritación o molestia por el roce. Si aún tiene el cordón umbilical, doblamos un poquito la parte de delante para que no cubra esa zona. Una vez esté en la posición adecuada, pegamos las cintas adhesivas sin quede ni suelto ni muy apretado.
  • Hechos todos estos pasos, le vestimos y el bebé estará limpio y listo.