Las comidas en familia fomentan las relaciones entre padres e hijos, son un buen momento para compartir y educar en hábitos alimentarios, y además protegen de padecer sobrepeso u obesidad. Planificar un menú semanal facilita mucho la variedad y el equilibrio alimentario, sólo que a veces nos preguntamos… ¿todos los miembros de la familia deben comer lo mismo?

En primer lugar hay que tener en cuenta la edad de los niños y si estos ya comen de todos los alimentos, igual que el resto de la familia. A partir de los 2 años aproximadamente ha terminado la introducción de nuevos alimentos y poco a poco los niños van familiarizándose con distintos sabores y texturas.

Luego hay que adaptar el tamaño de las raciones, es decir la cantidad de comida que se pone al plato, que lógicamente será distinta según la edad. No es bueno acostumbrar a los niños a comer de más, tenéis una orientación de las cantidades en nuestros posts La ración alimentaria y La ración infantil.

Y finalmente, habrá que adaptar también el aporte calórico de la comida según las necesidades energéticas de cada uno. Es decir, la cena de un niño que ha entrenado hora y media por la tarde será diferente de la de su madre si ésta se ha pasado ocho horas sentada en la oficina y no ha realizado ningún tipo de ejercicio físico.

De manera que en una misma cena variarán las proporciones de los alimentos según la edad y actividad física de cada miembro de la familia.

Para poner un ejemplo, el hijo que ha hecho deporte por la tarde le vendrá bien una sopa de pasta o arroz como plato principal y la ensalada de guarnición mientras que la madre o el padre que han sido sedentarios comerán la ensalada de plato principal sin la pasta ni el arroz. O si cenan verdura los niños la acompañaran de patata hervida y los padres procurarán comer muy poca patata o no comerla.

Y no solamente cambia la cantidad sino que a veces también es importante el tipo de cocción, y para no añadir calorías “extras” será preferible optar por cocciones ligeras como el horno con poco aceite, la plancha, hervido, vapor o brasa, evitando los fritos, rebozados y las salsas.

 

Sra. Anna Paré Vidal
Farmacéutica y dietista nutricionista
Formación y asesoramiento en alimentación, nutrición y complementos alimenticios
www.nutresasut.com