Hasta los 6 meses no se recomienda ir con el bebé a la playa para evitar una exposición excesiva al sol, la arena, el agua… Pero a partir de esta edad puedes ir a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde a disfrutar con tu pequeño de la playa. Para pasar un día perfecto, llévale los alimentos adecuados que favorezcan su hidratación.

La playa es uno de los sitios favoritos para pasar las vacaciones, sin embargo, no es muy recomendable ir con bebés muy pequeños ya que el calor, la humedad y la arena de la playa pueden molestarle y hacer que el pequeño esté incómodo e irritable. Si a pesar de todo te aventuras a ir con tu bebé de unos meses a la playa, debes ir a primera hora del día o a última hora de la tarde, cuando el calor del sol y la intensidad de los rayos solares es menor. Evita las horas centrales del día (de 12 a 16 horas).

A los lactantes alimentados al pecho de forma exclusiva no hará falta que le des agua ni le lleves nada de comer. Eso sí, ponle al pecho más a menudo para combatir la deshidratación y el calor.

Si tu pequeño ya ha empezado con la alimentación complementaria y vais a pasar un largo rato en la playa, es conveniente que lleves comida y bebida por si tu hijo tiene hambre o sed. Es mejor que lleves alimentos que le hidraten y le ayuden a combatir el calor proporcionándole los nutrientes que necesita, en vez de aquellos que solo le aportan un contenido elevado en energía, pero bajo en vitaminas y minerales.

¿Qué llevar a la playa?

- Fruta: Es siempre la mejor aliada. La fruta aporta gran cantidad de vitaminas, minerales y fibra. Además, por su contenido en agua, a hidratar al niño. Elige mejor fruta de temporada fácil de comer en la playa, como cerezas, albaricoques, nísperos, etc. Ten en cuenta la edad recomendada de introducción de cada una de ellas, especialmente de las que tienen huesos de pequeño tamaño. - Bebidas: Es fundamental que tu hijo beba mucho en verano, especialmente cuando estéis en la playa o haga mucho calor, para evitar la deshidratación y los golpes de calor. Aparte de agua, puedes llevarle zumos de fruta naturales, batidos… - Helados caseros: Elabora tus propios helados en casa para llevarlos a la playa, así conseguirás reducir el contenido en grasas y azúcares. Solo necesitas comprarte una heladera y rellenarlos de lo que prefieras. También puedes meter al congelador yogures con un palito en el centro para que los saboreen como si fuera un helado. - Galletas: las galletas son siempre una buena opción ya que les gustan mucho a los niños pequeños. Escoge aquellas que contengan menos azúcares añadidos y si son para llevar a la playa, mejor sin chocolate que, además de aumentar el aporte de calorías puede que se derrita y acabéis todos manchados. - Bocadillos o sándwiches: y para niños un poco más mayorcitos que requieran de una opción más consistente, puedes prepararle un bocadillo de jamón cocido, pavo, jamón serrano… en pan de barra o de molde.