Aunque parezca increíble, el color de los alimentos puede influir en la alimentación de tu hijo hasta el punto de que llegue a rechazar un plato simplemente porque este no le entre por los ojos. Si lo que quieres es incentivar su apetito y que su dieta le resulte estimulante, apuesta por hacer su comida más vistosa. Verás como da resultado.

Un menú atractivo, variado y lleno de colorido es la mejor receta para estimular el apetito de tu hijo, y de paso, cuidar su salud. El naranja, el amarillo, el blanco, el rojo, el violeta y el verde son los colores por excelencia que conforman la dieta de los colores. ¿En qué consiste? En preparar los platos de nuestros pequeños combinando adecuadamente el tono de los alimentos. Con ello conseguimos estimular su apetito, porque estos resultan más alegres a simple vista, y de paso promovemos el consumo de frutas, verduras y legumbres que, mezcladas con otros alimentos,  son una fuente inagotable de vitaminas y minerales.

Rueda cromática

Cada una de estas tonalidades posee unas propiedades específicas que resultan muy beneficiosas para proteger y cuidar la salud de los más pequeños. Según un estudio realizado por investigadores holandeses de la Universidad de Wageningen (Países Bajos), existen cuatro grupos cromáticos:

1. Verde: Los alimentos de este grupo son ricos en magnesio y favorecen la relajación muscular. Aquí están las espinacas, brócoli, coles, lechuga, guisantes o judías.

2. Naranja-amarillo intenso: Son antioxidantes muy nutritivos, que además protegen su piel de los rayos UVA. Entre las hortalizas, destacan zanahorias, calabazas, boniatos... Y de las frutas: pomelo, naranja, mandarinas... que además son ricas en vitamina C.

3. Blanco: Los de este grupo favorecen la buena circulación y son ricos en potasio, fósforo o calcio. Además de manzanas, peras, melón o plátano, se incluyen puerros, cebollas, pepinos, coliflor, ajo...

4. Rojo-morado: Los flavonoides son los pigmentos colorantes que les aportan ese color intenso tan característico. Estos alimentos aportan muchos beneficios a su salud cardiovascular, además de ayudar a la piel y a la memoria. Entre las frutas encontramos cerezas, sandía, fresas, frambuesas... Y en las hortalizas destaca el tomate, el pimiento rojo, la lombarda o la remolacha.