El pH vaginal varía en función de la etapa hormonal de la mujer ya que depende, en buena parte, del nivel de estrógenos. Es importante cuidar la higiene íntima y mantener el pH en sus valores adecuados para evitar riesgo de infecciones y molestias.

El pH (potencial de Hidrógeno) hace referencia a los niveles de hidrógeno en la piel vulvo-vaginal de las mujeres a lo largo de su vida. Este pH no es siempre constante, sino que varía en función de la edad y del momento del ciclo menstrual ya que depende del nivel de estrógenos:

- Niñas (hasta la pubertad): 7.0

- Fase menstrual: en torno a 7.0.

- Resto del ciclo: entre 4.5 y 5.0.

- Embarazo: menor de 4.5.

- Menopausia: 7.0.

El pH entre 4.5 y 5 contribuye a mantener el medio ácido, lo que evita que proliferen las bacterias perniciosas, aquellas que pueden provocar una infección vaginal. Pero, como hemos visto, en determinados momentos este se encuentra alterado y puede estar más básico (pH elevado, lo que favorece la aparición de infecciones) o pH ácido o muy bajo, como en el embarazo, que favorece la aparición de picor, escozor o irritación en la zona.

También es normal durante la gestación tener más cantidad de flujo y que este sea más blanco y líquido. Todo esto puede provocar molestias, incluso aumentar las posibilidades de contraer una infección vaginal.

Por eso, durante estos meses tienes que prestar una atención especial a tu higiene íntima:

- Usa un gel específico de higiene íntima con un pH de 3.5.

- Mantén una higiene vaginal constante y regular y límpiate siempre de delante hacia detrás para evitar las bacterias del ano asciendan por el canal vaginal.

- Lleva ropa interior de algodón.

 

 

Fuente:

- El pH vaginal en el embarazo, Inma Ferreres, Matronas Profesión 2008, 9 (4): 18-20: http://www.federacion-matronas.org/rs/572/d112d6ad-54ec-438b-9358-4483f9e98868/a05