Uno de los primeros síntomas que notarás al quedarte embarazada son los cambios de humor. La revolución hormonal que se sufre en estos meses hará que tus cambios de humor sean constantes y muy rápidos y te sientas muy feliz en un momento y triste o enfadada al siguiente. Es algo normal pero que se puede mantener a raya

¿Por qué se producen los cambios de humor?

Como la mayoría de síntomas y molestias de embarazo, se cree que los desequilibrios hormonales se deben a la acción de las hormonas. Además, hay que tener en cuenta que el embarazo conlleva muchos sentimientos encontrados: alegría, miedo, angustia, responsabilidad…

Esta inestabilidad puede hacer que sufras cambios repentinos de humor y que te sientas eufórica un momento y, al siguiente, rompas en llanto sin motivo aparente.

Asimismo, es normal experimentar diferentes sensaciones negativas causadas por los nervios, los cambios físicos, los miedos a que le pase algo al bebé… como estrés, frustración, falta de apetito sexual, problemas de memoria y concentración, etc.

Estos cambios psicológicos suelen ser diferentes en cada trimestre:

Primer trimestre:

- Dudas, miedo

- Alegría

- Inestabilidad parecida a la del síndrome menstrual (es más frecuente en mujeres ya que experimentan estas sensaciones antes de la menstruación)

Segundo trimestre:

- Inestabilidad emocional

- Alegría

- Ansiedad ante el futuro

- Problemas para aceptar la nueva realidad del embarazo

- Frustración

Tercer trimestre:

- Miedo ante la llegada del bebé

- Excitación

- Irritabilidad e hipersensibilidad

- Impaciencia

- Intranquilidad

¿Qué se puede hacer?

Si quieres mantener tus emociones a raya y no sentirte constantemente como en una montaña rusa, puedes seguir estas recomendaciones:

- Haz ejercicio regular

- Descansa lo suficiente

- Cuida tu alimentación

- Busca toda la información que necesites para disipar tus dudas y miedos

- Tómate la vida con calma y céntrate en lo importante

- No te exijas demasiado en estos meses y delega todo lo que puedas en casa y en el trabajo

- Evita situaciones estresantes

- Habla con tu pareja de tus miedos y ansiedades