El embarazo es uno de los momentos en el que el cuerpo de la mujer experimenta más cambios en una franja relativamente reducida de tiempo. ¿Qué ocurre en el pecho durante los 9 meses de gestación?

Una de las zonas donde son más visibles y tempranos los síntomas de embarazo es el pecho. Casi desde la primera semana de gestación, los senos empiezan el proceso de preparación para la lactancia.

Desde prácticamente el inicio del embarazo, las glándulas mamarias se hinchan y se vuelven más sensibles. La zona empieza a recibir más afluencia de riego sanguíneo, los tejidos se inflaman y se puede tener una sensación de cosquilleo o de hipersensibilidad. La percepción puede ser similar a la que se tiene en el periodo premenstrual.

En torno a la semana 5-6 (al inicio del segundo mes de gestación), el cambio empieza a ser más obvio. La aréola empieza a oscurecerse levemente y a aumentar y las glándulas mamarias crecen como preparación para la producción de la leche. Además, las venas pueden hacerse más visibles como consecuencia del incremento del flujo sanguíneo.

Asimismo, a partir de la semana 20 es común que haya pérdidas ligeras de leche. Es el conocido calostro y el pezón puede empezar a producirlo y segregarlo un tiempo antes del parto.

A lo largo del proceso, es común la aparición de estrías. La piel del pecho es muy fina y se ve expuesta a un aumento de tamaño muy rápido. La mejor manera de prevenirlas es hidratando bien la zona para favorecer la mayor elasticidad de la piel, pero la aparición de estrías tiene un componente genético, por lo que habrá mujeres a las que les aparezcan y otras que no, aun siguiendo rutinas de hidratación similares. No obstante, conviene saber que las estrías suelen ir disminuyendo en su apariencia o incluso desapareciendo tras el parto.