Si todavía no has dado a luz, es posible que no estés familiarizada con el calostro, por eso queremos contarte en este post qué es y todo lo que aporta a los recién nacidos porque sin duda es un auténtico tesoro para ellos.

Cuando el bebé nace, la leche suele tardar en subir entre 48 y 72 horas. Es en este tiempo cuando el calostro entra en acción, ya que su función es alimentar al bebé en el periodo en el que la madre todavía no tiene un flujo continuo de leche. Dicho de otra manera, se trata de la primera leche que sale del pecho de la madre al dar a luz.

 

¿Cómo es el calostro?

Es un líquido denso, cremoso y de color amarillento o anaranjado, y su sabor es muy similar al del líquido amniótico para que el pequeño lo reconozca y se adapte mejor, pues ha pasado 9 meses arropado por ese líquido.

 

Un tesoro para tu bebé

Se dice que el calostro es un tesoro porque se trata del primer alimento que el bebé recibe una vez fuera del útero y le aporta los nutrientes que necesita esas primeras horas, hasta que la madre comience a producir leche. Además del alimento que necesita, el calostro también le aporta protección, ya que contiene diferentes compuestos provenientes de las defensas naturales de la madre que ayudan a su sistema inmunitario y le protegen de infecciones, especialmente a nivel respiratorio y digestivo. El estómago también recibe protección extra gracias al calostro, ya que otra de sus funciones es revestir la mucosa gástrica con una capa protectora para evitar infecciones bacterianas.

Lo que hace tan especial y valioso al calostro es la potencia en sus componentes únicos, que lo hacen comparable a una vacuna. Esto es todo lo que contiene el calostro:

  • Agua.
  • Una gran cantidad de proteína, que además de nutrirle, ayuda a controlar los niveles de azúcar.
  • Carbohidratos.
  • Ácidos Grasos Omega-3 y Omega-6.
  • Multitud de vitaminas que favorecen su desarrollo.
  • Sodio, potasio, cloruro y colesterol para estimular el crecimiento del cerebro, el corazón y el sistema nervioso central.

 

Las cantidades de calostro

Las cantidades de calostro son mínimas, pero son así porque se adaptan perfectamente a las necesidades del bebé y a su capacidad estomacal. Durante estos primeros días, el bebé puede querer estar pegado al pezón y succionar continuamente, pero no es porque le falte alimento, se trata de algo natural que sirve para estimular el pecho y que así produzca la subida de la leche. Lo recomendable es que el bebé se alimente de calostro entre 8 y 12 veces al día en las primeras 72 horas.

Sabiendo la gran cantidad de nutrientes y beneficios que aporta al bebé, es muy normal que a lo largo de los primeros días de vida el bebé pueda perder un 10% de su peso corporal al nacer hasta que de manera progresiva comience a ganar peso. De cualquier manera, siempre ha de ser el pediatra el que valore el peso y la evolución del bebé y quien te ha de indicar si es necesario algún tipo de suplementación.

Te aconsejamos que no te preocupes y continúes dándole el pecho a demanda, ya que sólo así se producirá la subida de la leche materna de transición, que dará paso a la leche materna definitiva, más grasa y calórica, y que le ayudará a ganar peso y a seguir creciendo con la lactancia materna.

 

 

Fuentes: