Junto a la alimentación y el sueño, las cacas del bebé son otra de las grandes preocupaciones de los padres. El color, la textura, la frecuencia de cada deposición, todo puede darnos pistas y aportar información sobre la salud del bebé.

Manos de mujer cambiando el pañal a un bebé

 

A continuación, te contamos todo lo que tienes que saber sobre las cacas de tu bebé y te detallamos los diferentes tipos:

  • El meconio, la primera caca del recién nacido. Suele expulsarlo en las primeras 48 horas de vida y son características por su color negruzco y su textura densa y pegajosa que recuerda al petróleo. Esta primera deposición se forma con restos de líquido amniótico y otras sustancias ingeridas en el interior del útero antes de nacer.
  • Cacas de transición. Una vez expulsado todo el meconio, las cacas suelen ser de un color grisáceo-verdoso, son más líquidas y cada vez se van pareciendo más a las cacas normales. Suele hacerlas entre el tercer y quinto día.
  • Cacas del bebé alimentado con lactancia materna. Una vez establecida la lactancia, el bebé comienza a hacer cacas de color amarillento-dorado, aunque en ocasiones también pueden ser más amarronadas y/o verdosas. Son bastante líquidas, pero presentan grumos y restos de mucosidad. Otra de sus características es que suelen ser explosivas, es decir, que se expulsan de manera repentina y ruidosa, y no desprenden olores desagradables.            No debes preocuparte si tu bebé hace caca con mucha frecuencia (entre 6 y 8 al día, pero podrían ser hasta 20), de hecho, es posible que haga después de cada toma, y es totalmente normal, no se trata de diarrea, sino del reflejo gastrocólico. Estas deposiciones tan frecuentes se deben a que el sistema digestivo del bebé, que hasta su nacimiento ha permanecido en reposo, empieza a reaccionar ante el alimento que recibe y se dan movimientos intestinales que propician la defecación.                                                          Es posible que, durante los primeros meses, notes que el número de cacas se reduce, hasta comprobar que el bebé puede pasar días sin hacer ninguna. Podría parecer que el bebé está estreñido, pero se trata de algo habitual, de hecho, pueden estar hasta 20 días sin hacer. Si el niño realmente estuviera estreñido, en lo que debes fijarte es en la consistencia de la caca, que sería una especie de bola dura. Mientras las cacas que haga sean blandas, no importa la frecuencia.
  • Cacas del bebé alimentado con leche infantil. También son de color amarillento, pero su textura es más espesa y densa que la de los bebés alimentados con leche materna, y también tienen un olor más intenso. Aunque también hacen caca con frecuencia, la cantidad de veces es menor, entre 2 y 4 al día. Si pasa más de 2 días sin hacer caca, sí puede que se trate de estreñimiento y lo mejor es que consultes con tu pediatra para que te indique lo que puedes hacer. No te preocupes, porque se trata de algo habitual y en el mercado existen fórmulas específicas para combatir el estreñimiento del bebé.
  • Cacas del bebé alimentado con lactancia mixta. Estas cacas son totalmente impredecibles, ya que algunos bebés continúan haciéndolas con un aspecto similar al de los alimentados con pecho, mientras que otros las hacen más similares a las que se generan con la leche artificial.
  • Cacas con la alimentación complementaria (AC). Tanto si tu bebé se alimenta con lactancia materna, como si es con fórmula infantil, verás que las cacas cambian considerablemente cuando comience a tomar alimentos a los 6 meses. Suelen adquirir un color marrón-verdoso, aunque dependerá en gran medida de los alimentos que haya comido, y son mucho más consistentes. Según vayan pasando los meses, las deposiciones se tornarán más marrones, más olorosas y adquiriendo forma de bola, más similares a las de un adulto sano.

 

Hombre cambiando el pañal a su bebé

 

La caca te cuenta si hay algún problema

Todas las cacas de las que te hemos hablado corresponden a bebés totalmente sanos. En algunas ocasiones, y dependiendo de si el pequeño tiene más mocos de los normal, o está en fase de dentición y genera más cantidad de saliva, es posible que haya alguna variación, pero no debes preocuparte.

A continuación, te contamos las señales que sí indican que existe alguna patología por la que debes consultar al pediatra:

  • Si no expulsa el meconio en las primeras 48 horas de vida.
  • Si las cacas siguen siendo negras o muy oscuras 7 días después del nacimiento.
  • Si las cacas son blancas y notas la piel del bebé algo amarillenta.
  • Si el bebé vomita, tiene fiebre y/o rechaza las tomas.
  • Si el bebe no gana peso, o incluso lo pierde.
  • Si en las cacas detectas pequeños hilos de sangre.
  • Si el bebé llora desconsolado al hacer caca y es seca y dura.
  • Si hay un aumento en el número de deposiciones y éstas son cada vez menos consistentes. En este casi sí podría ser diarrea.

¿Te quedas más tranquila/o ahora que ya sabes cómo deben ser las cacas de tu bebé? Seguro que antes de ser madre/padre no te imaginabas teniendo tanta información e interesándote por la consistencia y el color de unas cacas, pero lo cierto es que es una de las formas con las que el organismo confirma que todo va estupendamente, así de sabia es la naturaleza.

 

 

Fuentes:

Asociación Española de Pediatría. (2016). Cacas de los bebés. En familia AEP. Recuperado de https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/cacas-bebes

González, Carlos. (2016). Las cacas del bebé. Recuperado de http://www.carlosgonzalezpediatra.com/2016/07/las-cacas-del-bebe/

Sandiumenge Durán, Susana, Fernández Barea, Mª de Gracia. (2016). Deposiciones en el recién nacido sano. Familia y salud. Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

Recuperado de http://www.familiaysalud.es/sintomas-y-enfermedades/recien-nacido/deposiciones-en-el-recien-nacido-sano