Alrededor de la mesa pasamos una gran parte del tiempo y tanto por razones sociales como nutricionales,  al igual que en el resto de “disciplinas”, es importante que nuestro hijo vaya  adquiriendo unos buenos hábitos en la misma.

Por eso, debemos educarle tanto para que sepa comportarse correctamente,  como para que su nutrición sea la más adecuada.

Aquí tienes algunos consejos:

  • Este tipo de educación debemos empezarla desde que el niño es pequeño, en torno a los 10-12 meses, aunque es fundamental en la edad preescolar.
  • Debemos tener paciencia  (al principio le costará mucho) hasta que adquiera destreza en el manejo de los diversos “utensilios” que vamos a utilizar: cubiertos,  vasos, servilletas…..e ir poco a poco enseñándole los buenos modales en la mesa.
  • Es importante probar sin prisas los nuevos alimentos, primero para identificar posibles intolerancias (hay que tener muy en cuenta la edad recomendada de introducción de los diversos alimentos, y recordar que algunos no se recomiendan antes de los 18-24 meses) y también para ir acostumbrando al niño a nuevos sabores, texturas, colores.…
  • Procura que los platos contengan la cantidad de alimento adecuada, un exceso de un primer plato desplazará al segundo o la fruta del postre. Siempre que se pueda, debemos ser estrictos con los horarios y sobre todo evitar comer a deshora y mucho menos “chucherías”, bebidas gaseosas,  azucaradas o ,   dulces.
  • Hay que evitar igualmente las comidas “interminables”. Si tras un tiempo adecuado, el niño no se  termina el plato, retíralo y que no coma nada hasta la siguiente comida. No le obligues a comer a la fuerza.
  • Procura desde el principio apagar la TV durante las comidas, pues le puede distraer del principal objetivo en ese momento, que es la comida

Y para finalizar, recordarte que siempre que sea posible, la familia tiene que comer  junta haciendo sentir al niño uno más de ella. Esto reforzará su aprendizaje en el ámbito social y sobre todo al principio, haz de la comida un pequeño juego donde el niño participe, por ejemplo ayudando a poner la mesa, recogiendo los platos…etc. y haciendo que pase un rato agradable.

Para ampliar esta información, puedes leer los siguientes artículos relacionados: Enseñar buenos hábitos jugando y sus primeros cubiertos.