La música es fundamental en el desarrollo de los niños desde que están en la tripita de su mamá. Es un estímulo que aporta múltiples beneficios intelectuales, verbales y motrices, por lo que conviene que forme parte de su vida desde que nacen

En los primeros años de vida de un niño su cerebro absorbe todos los estímulos que le llegan, creando nuevas conexiones neuronales que potencian sus capacidades. La música, por su carácter multisensorial, es un estímulo perfecto y muy completo que aporta múltiples beneficios al niño:

  • En bebés prematuros, las ondas sonoras ayudan a compensar la presión sanguínea y favorecer el buen funcionamiento del sistema inmunitario.
  • Tocar un instrumento aporta constancia, esfuerzo y paciencia, así como fortaleza y tolerancia a la frustración.
  • Aporta seguridad y confianza.
  • Favorece el aprendizaje y desarrolla la memoria.
  • Mejora la capacidad de concentración.
  • Estimula la expresión corporal del niño, el control rítmico de su cuerpo, la coordinación…
  • Fomenta la sociabilidad y enseña valores morales.

¿Cómo estimularle a través de la música?

  • Ponerle música clásica cuando está en la tripa de mamá es muy bueno y recomendable, pero no es lo único que se puede hacer.
  • Ponle música de todos los estilos, tanto en la tripa como una vez nacido. No la pongas muy alta.
  • Cántale desde pequeño y enséñale canciones para niños. En cuanto empiece a decir sus primeras palabras cantará contigo.
  • Las mejores canciones para niños son aquellas repetitivas y que van acompañadas de un baile o de gestos.
  • Bailar también es muy importante. Déjale que se mueva a su aire o baila con él en brazos.
  • Seguir el ritmo con los pies y dar palmadas favorece su motricidad y su coordinación.
  • Si le ves interesado en la música, prueba a ver si quiere tocar algún instrumento. Si así fuera, apúntale a clases de música pero nunca le obligues a hacer algo que no quiere.
  • La música tiene que ser siempre divertida y acompañar momentos de risas y fiestas.