El colecho se ha practicado siempre, pero en los últimos años se ha hablado mucho de esta práctica, que no es otra cosa que, padres e hijos compartiendo cama. Si pronto vas a ser mamá/papá, y todavía ni te has planteado cómo os organizaréis en casa a la hora de ir a dormir, te interesa conocer todos los beneficios del colecho.

 

¿Qué es exactamente?

El colecho es, como su nombre indica, que padres e hijos compartan lecho o cama. En España esta práctica siempre ha tenido un matiz controvertido, pero lo cierto es que los grandes beneficios que aporta a los niños hacen que sea algo muy extendido en el mundo salvo en Estados Unidos, Canadá y el sur de Europa.

Familia practicando colecho

 

Beneficios del colecho

  • Numerosos estudios han demostrado los grandes beneficios que el colecho aporta a los niños:
  • Si hay lactancia materna, la potencia y la facilita por las noches.
  • El vínculo afectivo entre el bebé y sus padres se refuerza.
  • Dormir juntos ayuda a la comunicación y la interacción familiar.
  • El sueño de los bebés[1]  suele ser más tranquilo y reparador porque se siente más seguro cerca de sus padres.
  • Al sentir menos estrés por no haber separación, se favorece el desarrollo neuronal del pequeño.
  • El sueño de los padres es mejor, ya que los niños que duermen con sus padres suelen llorar menos al ser atendidos antes.
  • La temperatura corporal del bebé es más estable al regularse con la de los padres.

Bebé durmiendo en una cuna de colecho

 

Precauciones para un colecho seguro

Practicar colecho es una decisión muy personal de cada familia, relacionada con sus circunstancias, cultura y deseos para la educación y relación con su hijo, pero corresponde a los profesionales de la salud, establecer las pautas que garantizan un colecho seguro.

Las recomendaciones de los expertos son:

  • El bebé siempre ha de estar boca arriba.
  • Esperar hasta que el lactante tenga más de 3 meses.
  • Evitarlo en casos de bebés prematuros o con bajo peso al nacer.
  • Nunca practicarlo si alguno de los padres que consume fármacos sedantes.
  • Si alguno de los progenitores está viviendo situaciones de cansancio extremo.
  • No practicar colecho sobre superficies blandas, colchones de agua, sofás o sillones.
  • Evitar compartir la cama con otros familiares, con otros niños o con múltiples personas, aunque sean de la familia.
  • Asegurarse de que están cubiertas todas las zonas por las que el bebé podría caer.

 

Cunas de colecho

El colecho no tiene ningún secreto, como hemos comentado, se trata de que padres y bebé compartan cama, pero también se puede hacer utilizando las conocidas como cunas de colecho, que son cunas “sidecar” que se anexan a uno de los lados de la cama. Con este sistema, ningún adulto invade el espacio del pequeño, ni el pequeño el de los adultos, y a la vez, se consigue transmitir esa cercanía y seguridad tan beneficiosa para el bebé. Además, se sigue favoreciendo la lactancia materna y un mejor sueño para los padres, ya que al tener al bebé tan cerca, es posible darle el pecho y calmarle antes de que llore más y se estrese.

¿Qué opinas del colecho? ¿Te convence? ¿Crees que va con tu tipo de familia? ¿Ya has comenzado a practicarlo? Esperamos que toda esta información te sirva para acabar de decidir cómo serán las noches a partir de la llegada del bebé.

 

 

Fuentes:

McKenna, James. (2010). Dormir con tu bebé. Una guía para padres sobre el colecho. Crianza Natural.

Asociación Española de Pediatría. (2014). Colecho: ¿es malo compartir la cama con el bebé? En Familia AEP. Recuperado de: https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/colecho-es-malo-compartir-cama-con-bebe

Serrano, Mónica. (2012). Beneficios del colecho para los bebés. Maternidad y crianza respetuosa. Recuperado de https://www.psicologiaycrianza.com/beneficios-del-colecho-para-los-bebes/