Para que los bebés crezcan y se desarrollen correctamente, así como para fomentar su salud presente y futura y evitar así el riesgo de ciertas enfermedades relacionadas con la alimentación (diabetes, dolencias cardiorrespiratorias, obesidad, etc.), es necesario que los niños coman de todo desde pequeño, sobre todo alimentos tan sanos y nutritivos como las verduras, por mucho que les cueste.

Hasta alrededor de los 6 meses, se recomienda que la dieta de los bebés sea lactancia exclusiva, ya sea materna o con leches infantiles. Sin embargo, a partir de esta edad el sistema digestivo de los pequeños ya está preparado para probar nuevos alimentos, y es en ese momento cuando comienza la alimentación complementaria.

Lo primero que se les ofrece son cereales sin gluten, frutas y verduras. Según las recomendaciones de los pediatras, en torno a los 6-7 meses se debe comenzar a darles purés de verduras y hortalizas como zanahoria, puerro, calabacín… y dejar aquellas más indigestas para más adelante, como la coliflor o el repollo.

A los bebés les suelen gustar los purés de verduras y los comen con facilidad, por eso es importante que continuéis dándoles verduras y no pierdan esa costumbre en ningún momento, para que así no se conviertan en niños que las rechazan totalmente.

Y es que las verduras, junto con las frutas, son esenciales en la alimentación de cualquier persona, más aún si hablamos de un niño. Entre sus principales beneficios para la salud:

- Son ricas en vitaminas, especialmente antioxidantes, refuerzan el sistema inmunológico, etc.

- Aportan minerales, indispensables para asegurar el crecimiento de los huesos, el buen funcionamiento del organismo, etc.

- Contienen mucha fibra, que ayuda a regular el tránsito intestinal reduciendo la aparición de estreñimiento y otros problemas digestivos.

- Alrededor de un 90% de su peso es agua, por lo que contribuye a la hidratación del organismo.

- Ayudan a eliminar el exceso de líquidos gracias a que contienen poco sodio y mucho potasio.

- Contienen muy poca grasa, y aportan pocas calorías por lo que ayudan a regular el peso de los niños más tragones.

Si quieres tener más información de cómo elaborar y conservar los purés de verduras, puedes leer nuestro post Como conservar y elaborar los purés.