A mitad del segundo trimestre el bebé está mucho más espabilado, presta atención a todo lo que le rodea y se ríe a carcajadas cuando sus papás le hacen carantoñas. Puede empezar con las papillas de cereales y las disfrutará aún más si le sentamos a comer con el resto de la familia.

El bebé ya ha cumplido cinco meses y cada vez está más espabilado. Tiene mucha más movilidad y sus movimientos son más enérgicos. Ya puede elevar la mitad de su cuerpo apoyándose en los bracitos y puede llegar a sentarse él solo, aunque solo se mantendrá unos minutos y siempre que le pongamos un apoyo en la espalda.

Disfruta meneando los juguetes y lanzándolos para observar lo que sucede y sonríe a su propio reflejo si le ponemos delante un espejo, también querrá tocarlo e, incluso, chuparlo.

Con cinco meses sus habilidades manuales estarán muy avanzadas: se pasa los objetos de una mano a otra y los dejará caer para coger otros que estén a su alcance. También podrá empezar a sujetar el biberón, lo que no implica que le dejemos comiendo solo pues podría ahogarse.

Las habilidades sociales también se van desarrollando. Ya no sonríe a todo el mundo y muestra mucha desconfianza con personas a las que no conoce. En cambio, se muestra muy contento cuando ve a familiares cercanos: levanta los brazos y mueve las piernas con ganas, se ríe con fuerza y pronuncia varios sonidos fonéticos para expresar su emoción. Cuando le cogen en brazos los padres, seguramente les acaricie la cara o les dé golpes, aunque sin mala intención ya que es su forma de expresar cariño. Le encanta imitar y si le haces una pedorreta, responderá con otra.

Su oído también es más fino y ya sabe distinguir las voces e, incluso, los diferentes tonos. Cuando escucha un ruido gira la mirada para observar de dónde proviene y empieza a reconocer su nombre cada vez que le llaman.

Con cinco meses muestran su alegría con muchas más ganas pero también las pataletas serán más fuertes y cada vez que se sienta solo, llorará de manera intensa.

La alimentación

Hasta los cuatro-seis meses la leche materna o de fórmula sigue siendo la base de su alimentación, pero alrededor de los cinco meses se pueden ir introduciendo algunas papillas específicas para esta edad.

Se trata de papillas de cereales sin gluten que han sido elaboradas para favorecer la digestión del bebé. Contribuyen al suministro de hidratos de carbono, vitaminas y minerales y si se las damos mientras  el resto de la familia también come, fomentaremos su sociabilidad.

Estimulación

La mejor estimulación sigue siendo que los padres jueguen con ellos, que les canten y que les hablen. Le gustará ver cómo ruedan las pelotas y cómo caen las cosas al suelo. Y sus favoritos siguen siendo los muñecos de muchos colores y los que hacen ruidos cuando los agitas o aprietas. También disfrutará mucho con los muñecos que flotan en el agua mientras le bañamos.

Para fortalecer sus piernas, podemos sujetarle por las axilas e incorporarle para que se apoye sobre ellas unos minutos. Mientras está tumbado boca abajo podemos dejarle más o menos cerca juguetes que les gusten para que los intente coger estirando los brazos o arrastrándose un poco.

También podemos enseñarle cuentos de dibujos llamativos y los que son de diferentes texturas para ayudarle en el desarrollo de la visión y el tacto.