El bebé cada vez tendrá más ganas de jugar y le gustará lanzar por el aire todo lo que esté a su alcance. Se moverá por toda la casa gracias a su nueva habilidad: el gateo, y podrá aguantar bastante rato de pie mientras se agarre a algo.

A los 9 meses el aumento de peso y de talla del bebé se habrá ralentizado, pero no hay por qué preocuparse ya que es algo normal pues conforme se haga más mayor irá creciendo de manera más lenta mes a mes.

Seguramente nuestro pequeño ya tenga unos seis dientes, aunque esto cambia bastante entre unos niños y otros y depende mucho del desarrollo de cada uno. Los que primero suelen salir son los incisivos centrales inferiores, seguidos de los incisivos inferiores laterales y de los superiores laterales.

Movilidad: aprendiendo a gatear

La movilidad de los pequeños de 9 meses habrá evolucionado mucho y seguramente sepan gatear, aunque algunos niños no pasan por esta etapa y empiezan a andar directamente. La postura del cuerpo y sus movimientos serán mucho más equilibrados y se pondrán de pie con facilidad sujetándose a algo aunque no podrá aguantar mucho tiempo, suele ser una etapa de bastantes caídas.

Su habilidad manual será muy precisa y ya podrá coger todo tipo de objetos y agarrarlos con fuerza, también será habitual verle golpear las cosas entre sí y seguirá lanzándolas para observar el ruido que hacen contra el suelo.

Sociabilidad y lenguaje

La angustia por la separación que empezó en el octavo mes seguirá presente en esta etapa (dura hasta los 2 años aproximadamente), llorará cuando le dejen solo o con desconocidos y tendrá ansiedad si no ve a sus papás en mucho rato.

Con los padres y otras personas cercanas mostrará su afecto abrazándose con fuerza y ofrecerá sus juguetes cuando se los pidan aunque si se los quitan, se enfadará. Le gustará más jugar con los adultos que con otros bebés de su edad.

Ya emitirá muchos sonidos y parecerá que suelta largas charlas por la entonación pero aún no dirá cosas con sentido. Ya no solo llora para llamar la atención, ahora también dará gritos, se reirá mucho y hará todo tipo de ruidos. Escuchará muy atentamente todo lo que le dicen y dejará de hacer algo cuando le llaman por su nombre para observar a su interlocutor. Entiende muchas cosas y el significado “no”, pero habrá que repetírselo muchas veces porque no siempre hace caso.

En esta etapa ya podremos ir adivinando la personalidad del pequeño, si será muy tímido o extrovertido.

Alimentación

La alimentación será muy parecida a la de los dos meses anteriores, podrá comer bastantes cosas mientras las vaya asimilando poco a poco. Como novedad entre los 9 y los 10 meses se puede introducir un trocito de yema de huevo cocido en los purés pero la clara solo puede comerla pasado el primero año.

Estimulación

Le encantarán sus juguetes pero lo que más le gustará serán los juegos de interacción con los padres u otros familiares cercanos. Disfrutará mucho viendo cómo los papás se esconden detrás de algo y de pronto aparecen, también se reirá con los juegos de las palmitas, con las marionetas y demás actividades similares.

Hay que hablarle mucho, nombrarle todos los objetos que haya en la casa mientras se los enseñamos y dejarle que tire sus juguetes, para no estar constantemente recogiéndolos del suelo podemos atárselos a la trona.

Seguiremos leyéndole cuentos, poniéndole música para su edad y podremos darle muñecos específicos para el baño. Las cosas que hacen ruido, se iluminan o rebotan seguirán siendo sus favoritas.

Es bueno que permanezca mucho rato en el suelo, a partir de ahora será su lugar favorito, y podemos ayudarle a andar sujetándole por los brazos, aunque deberemos dejarlo si el niño no quiere intentarlo aún.