El bebé ya ha cumplido un año, habrá triplicado el peso con el que nació y no parará quieto ni un segundo. Ya dará sus primeros pasitos sin ayuda y su vocabulario será más amplio, además, empezará la etapa de las temidas rabietas.

Cumplido el primer año del bebé su peso estará en torno a los 10 kilos y su altura entre los 75 y 78 centímetros. Durante estos primeros 12 meses, habrá experimentado un cambio muy importante, tanto físico como de comportamiento. Eso sí, siempre hay que tener en cuenta que cada niño sigue su propio ritmo de desarrollo y que algunos tardan más que otros en adquirir una nueva habilidad, esto no tiene por qué ser motivo de preocupación ya que las edades son orientativas.

Movilidad

El bebé de 12 meses empezará a dar sus primeros pasos sin necesidad de agarrarse a nada, tendrá mucha más destreza muscular y sus movimientos serán más coordinados, asimismo, se podrá agachar cuando esté de pie para agarrar algo del suelo. Se moverá por toda la casa y preferirá estar en el suelo a que le tengan en brazos. Es su manera de disfrutar de su pequeña independencia.

Sociabilidad y lenguaje

Comprenderá órdenes sencillas y contestará a preguntas fáciles señalando o haciendo gestos porque entiende muchas más cosas de las que sabe pronunciar. Su vocabulario se habrá ampliado a 10 o 12 palabras, además, se inventará algunas otras para designar más cosas de su entorno. Se encuentra en el periodo llamado palabra-frase, en el que con una palabra se refiere a una acción, por ejemplo: “pis” para expresar que quiere ir al baño. A partir del año se empezará a perfilar la personalidad del pequeño.

Se trata de una etapa de máximo aprendizaje en la que le encantará imitar a todo el mundo por lo que es importante aprovechar para enseñarle nuevas palabras, como los colores, partes del cuerpo u objetos cotidianos; y algunas normas básicas como decir gracias y por favor.

Seguramente empiece con sus primeras rabietas y cuando no le permitan hacer algo o no le salga bien, lo más probable es que se enfade y se ponga a llorar. Su sociabilidad habrá aumentado y querrá estar siempre rodeado de gente aunque aún sigue necesitando la presencia de los padres y se angustiará cuando no los vea. También, aunque le gusten los otros niños de su edad, seguirá con el juego paralelo, es decir, juega al lado del resto de niños pero no con ellos.

Alimentación

En cuanto a la alimentación, no difiere de forma importante de la del mes anterior. Puede que vuestro pediatra os comente la posibilidad de incluir el huevo entero y empezar con las legumbres o puede que retrase un poco más su introducción. Habrá que inculcarle buenos hábitos alimenticios para que coma bien cuando sea más mayor. Se deberá establecer unos horarios fijos para evitar que coma entre horas y es muy importante que no abuse de los dulces o fritos, sino cuando sea mayor solo querrá comer ese tipo de cosas. También será el momento de empezar a enseñarle a usar los cubiertos aunque al principio le resultará bastante complicado y gran parte de la comida irá al suelo.

Estimulación

En esta etapa lo mejor serán los juegos para estimular su movilidad. Algunas buenas ideas son jugar al pilla- pilla a gatas, darle cajas grandes para que meta y saque los juguetes, jugar a lanzarle la pelota o ponerle obstáculos en el suelo, cojines o almohadas, para que los vaya sorteando mientras anda.

Es importante juntarle con otros niños para que vaya aprendido que tiene que compartir los juguetes. Con un año mantendrá la tendencia de no prestar sus cosas.

Los instrumentos, los muñecos con diferentes texturas o los que emiten ruidos y luces son buenas opciones para estimular sus sentidos del oído, el tacto y la visión.

Los cuentos son una de las mejores actividades para aprender nuevas palabras, introducirle en el mundo de la lectura para cuando sea mayor y, además, antes de dormir ayudan a conciliar el sueño.