Los batidos de fruta son una gran solución cuando resulta difícil que tus hijos beban la cantidad de leche recomendada o les cueste comer una pieza de fruta fresca. Son muy fáciles de preparar y resultan una bebida muy completa que puedes hacer con gran variedad de sabores y de colores. Una alternativa muy sana para las meriendas de tus hijos.

Los batidos tienen dos ingredientes principales: leche (puede ser de continuación) o yogurt y fruta. La leche aporta calcio, magnesio y fósforo, minerales fundamentales para el desarrollo óseo, y también vitaminas A, D y B12. Las frutas son ricas en vitamina C, beta carotenos, potasio y fibra. Lo bueno de hacer un batido es que la fruta se tritura y no se licua, de esta manera se aprovecha mejor la fibra.

Un preparado muy nutritivo que puedes hacer con gran variedad de frutas. Sólo tienes que mezclar los ingredientes en un recipiente y batirlo para que quede espumoso y homogéneo. Si utilizas frutas ácidas como naranjas, limón y pomelo es mejor que pongas yogur en lugar de leche, ya que ésta se corta, y si es necesario añade un poco de agua.

La leche tiene un azúcar propio llamado lactosa que le da sabor dulce, y las frutas contienen también un azúcar llamado fructosa. Por esa razón no es necesario añadir  azúcar de mesa (sacarosa) al preparar un batido. Además estás educando a tu hijo a conocer nuevos sabores y es importante que no se acostumbre al dulce.

Te proponemos algunas ideas: leche con fresas y plátano, yogur con fresas y pera, mango con naranja y helado de vainilla, yogur con melocotón y albaricoque.

Si quieres darle más consistencia añade un par de galletas y lo trituras todo junto. Para tener un aspecto más festivo y divertido, acompáñalo de una pajita de colores. Y para los días calurosos de verano mezcla la fruta con leche y helado, quedará un batido más fresquito aunque también más nutritivo.