Los bancos de leche son organizaciones o instituciones dedicadas a recoger, procesar, analizar, almacenar y suministrar leche materna.

La finalidad de los mismos es poder ayudar a aquellos bebés en los que por recomendación médica se considere importante la alimentación con leche materna, y en los que por diferentes causas  su madre no pueda alimentarlos al pecho.

¿Cómo funcionan? El primer paso es recoger la leche a través de madres donantes que están dando de mamar a sus hijos y producen más cantidad de leche que la que sus bebés necesitan, donando a estos bancos aquella leche que “les sobra”.No cualquier madre puede ser donante, sino que se deben cumplir unos requisitos de salud, alimentación y hábitos saludables… por lo que previamente se realiza una entrevista, cuestionario y unos análisis para descartar a todas aquellas que por una u otra razón no los cumplan.

Una vez se ha elegido una donante, el segundo paso es la recogida de la leche. Para ello la donante puede ir a la institución para que le realicen la extracción, o más comúnmente hacer la recogida la propia madre en su domicilio, con las instrucciones correspondientes, entre ellas fundamentales las normas higiénicas de extracción y conservación. Una vez extraída, la leche debe mantenerse congelada hasta su entrega al banco, preferentemente antes de 2 semanas de su extracción.

Una vez recibida la leche materna, en el banco de leche se analiza (para descartar aquellas que no cumplan con los criterios establecidos), se procesa, clasifica y  almacena congelada hasta su distribución.

La clasificación más frecuente es en función de la edad del bebé de la madre donante:

  • Calostro: hasta el 7º día
  • Transición: de 7 a 14 días
  • Madura: más de 14 días

También se suele hacer una valoración nutricional, debido a la gran variabilidad de la composición nutricional de la leche materna.

Igualmente se hacen estudios microbiológicos, nutricionales…  y tras pasteurizarla se reparte en envases, se etiqueta y se conservan en el congelador hasta su entrega.

Finalmente se hace la entrega para el consumo por parte de los bebés que la necesiten. En los casos en los que existen más solicitudes que leche disponible, se distribuye en base a la necesidad y teniendo en cuenta algunos criterios médicos como el estado de salud del bebé, la posibilidad de medidas alternativas que mejoren su situación…

Algunas características a  destacar de estos Bancos de leche son: la donación altruista y la entrega gratuita, el carácter confidencial y voluntario, y su utilización siempre bajo recomendación médica.